El analista Marcelo Lezcano, de la consultora Catalaxia, explicó cómo la tensión internacional afecta la economía argentina. Si bien el país se beneficia como exportador de crudo, el alza del petróleo y los agroquímicos del Golfo Pérsico impactará en los costos de producción y en el bolsillo de los consumidores.
El “temblor” en los mercados internacionales tras la escalada bélica en Medio Oriente ya tiene correlato en la economía doméstica. En diálogo con 47 Millones, el economista Marcelo Lezcano advirtió que la subida del barril de petróleo —que rozó los 100 dólares— y la incertidumbre global están configurando un escenario de presión alcista para los próximos meses en Argentina.
El petróleo: Una moneda de dos caras
Argentina se encuentra hoy en una posición distinta a crisis anteriores, ya que es exportadora neta de crudo. Sin embargo, Lezcano aclaró que esto no exime al mercado interno de sufrir las consecuencias: “Aunque nos favorece macroeconómicamente, el alza internacional presiona los precios de los combustibles locales, donde las petroleras ya acusan un retraso cercano al 15%”, señaló.
El impacto en la “mesa de los argentinos”
Uno de los puntos más preocupantes de la entrevista fue el análisis sobre los costos de producción agrícola. Argentina importa el 60% de sus agroquímicos de la zona del Golfo Pérsico.
- Insumos: El conflicto encarece el gas natural, base para fertilizantes.
- Cadena de valor: La suba en fertilizantes y gasoil eleva el costo de producir maíz, soja y cebada.
- Resultado final: “Esto termina impactando en el precio de las carnes y los alimentos en las góndolas, llegando directamente al bolsillo de la gente”, explicó el analista.
El “muro” de las tasas de interés
Más allá del contexto externo, Lezcano identificó un problema estructural interno: las altísimas tasas de interés para créditos, que oscilan entre el 70% y el 100% anual.
“Hoy los bancos prefieren prestarle al Gobierno al 30% antes que al sector privado. Existe una brecha enorme entre lo que te pagan por un plazo fijo (26%) y lo que te cobran por un préstamo. Esto es un riesgo recesivo que frena cualquier intento de recuperación de las pymes”, sentenció.
¿Invertir o ahorrar?
Ante la caída de las ventas minoristas (un 5,6% anual según datos citados en el programa), el especialista sugirió que los ahorristas deben empezar a mirar más allá del plazo fijo tradicional. Mencionó que existen instrumentos financieros y acciones que no solo ofrecen mejores rendimientos, sino que permiten obtener financiamiento garantizado con esos mismos activos a tasas mucho más competitivas, cercanas al 20%.

