Un informe de la consultora Analytica reveló que la brecha entre la provincia más cara y la más barata supera los $113.000. Santa Cruz encabeza el ranking y Misiones registra el menor costo.
El mapa del supermercado vuelve a dibujarse con contrastes marcados. Tras conocerse la inflación de enero, que fue del 2,9%, un informe privado advirtió que el costo de llenar el changuito con alimentos y bebidas de primera marca mostró fuertes diferencias entre provincias. En algunos distritos, una familia tipo necesitó más de $900.000 mensuales para cubrir esa canasta básica.
El relevamiento “Changuito Federal”, elaborado por la consultora Analytica con datos de enero, detectó una brecha superior a $113.000 entre la provincia más cara y la más económica del país. Las provincias patagónicas lideraron el ranking de mayores costos.
En ese listado, Santa Cruz ocupó el primer lugar, con un gasto mensual estimado en $911.587. Le siguieron Chubut ($903.640), Tierra del Fuego ($891.399), Río Negro ($887.034) y Neuquén ($867.078).
En el otro extremo, las regiones del Noreste Argentino (NEA) y del Noroeste Argentino (NOA) registraron los valores nominales más bajos. Misiones presentó el changuito más económico, con $798.252. También se ubicaron entre las más accesibles La Rioja y Chaco, con montos cercanos a los $807.000 y $808.000, respectivamente.
El informe subraya que, más allá de los precios nominales, el impacto real sobre los hogares varía según la estructura salarial y el perfil económico de cada provincia. En un contexto de inflación persistente, las diferencias regionales no solo reflejan costos logísticos o de abastecimiento, sino también tensiones más profundas en el poder adquisitivo de las familias argentinas.

