El 9 de abril de 1987, el Sumo Pontífice llegó a la provincia en medio de un fuerte temporal que puso en duda su aterrizaje. La jornada quedó marcada por la masiva participación popular y el recuerdo imborrable de su cercanía con la gente.

Hace 39 años, la provincia de Corrientes vivía una de las jornadas más trascendentes de su historia reciente con la llegada de Juan Pablo II, quien visitó la capital provincial en el marco de su gira pastoral por la Argentina.
La visita, impulsada por el entonces gobernador José Antonio Romero Feris, estuvo marcada por una intensa lluvia que generó incertidumbre desde las primeras horas del día. Las condiciones climáticas obligaron incluso a cerrar el aeropuerto, lo que puso en duda el arribo del avión papal.
Según recordó el exmandatario, la expectativa se mantuvo hasta cerca de las 9 de la mañana, cuando finalmente se confirmó que el pontífice podía aterrizar. La noticia desató la emoción de miles de fieles que aguardaban su llegada a pesar del mal tiempo.
A lo largo de su recorrido, una multitud acompañó el paso del Papa, especialmente en la zona de la Rotonda de la Virgen, sobre la avenida Independencia. Se estima que más de 100 mil personas participaron de la celebración central, en una muestra de fe y devoción pocas veces vista en la provincia.

Durante su estadía, el líder de la Iglesia Católica mantuvo encuentros con autoridades eclesiásticas y políticas locales, además de protagonizar una celebración religiosa multitudinaria. Su dominio del español, su cercanía y su sencillez quedaron grabados en la memoria colectiva de los correntinos.
Karol Wojtyła, elegido Papa en 1978, fue uno de los pontífices más viajeros de la historia, con visitas a más de 130 países. Falleció el 2 de abril de 2005 y fue canonizado en 2014, consolidando su legado espiritual a nivel mundial.

