La escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán sumó un nuevo capítulo este martes, con ataques cruzados en varias ciudades de la región. Washington confirmó que todo el personal diplomático está a salvo.
La tensión en Medio Oriente se profundiza en el cuarto día de enfrentamientos abiertos entre Estados Unidos, Israel e Irán, tras el asesinato del ayatolá Alí Jamenei. En ese marco, el consulado estadounidense en Dubái fue atacado este martes por la noche por un presunto dron iraní, lo que provocó un incendio en el edificio.
La información fue confirmada por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien aseguró que “todo el personal está a salvo”. Según detalló, el artefacto impactó en un estacionamiento lindero a la sede diplomática, generando un foco ígneo que luego fue controlado.
Más tarde, la Oficina de Medios de Dubái informó que el incendio, originado por un “incidente relacionado con un dron”, fue extinguido y que no se registraron heridos. Videos del edificio en llamas se viralizaron rápidamente en redes sociales.
Ataques cruzados en la región
Horas antes, durante la madrugada, también había sido atacada la embajada estadounidense en Riad, en Arabia Saudita, presuntamente con drones iraníes. El hecho causó un incendio limitado y daños materiales menores, sin víctimas.
En paralelo, las Fuerzas de Defensa de Israel y el ejército estadounidense bombardearon objetivos en Teherán y en Beirut, capital de Líbano.
Medios israelíes también informaron un ataque contra el recinto de la Asamblea de Expertos en la ciudad santa de Qom, donde las autoridades iraníes planeaban reunirse para designar al próximo líder supremo tras la muerte de Jamenei. Sin embargo, medios estatales iraníes aseguraron que el edificio había sido evacuado antes del bombardeo.
Objetivos estratégicos y advertencias de escalada
Israel confirmó además un nuevo ataque aéreo contra el complejo militar “Imam Ali”, ubicado en las inmediaciones de Teherán y señalado como un punto clave dentro del entramado nuclear iraní. Según el parte oficial, el operativo incluyó otros blancos vinculados al desarrollo de capacidades estratégicas y fue calificado como “quirúrgico”.
De acuerdo con la versión israelí, en el complejo operaba un grupo de científicos dedicado al diseño de componentes críticos para un eventual sistema de armas nucleares.
Frente a la creciente violencia, el Departamento de Estado de Estados Unidos instó a sus ciudadanos a abandonar de inmediato 14 países y territorios de Medio Oriente debido a “graves riesgos de seguridad”, recomendando salir por medios comerciales mientras sea posible.
Ambos bandos advirtieron que podrían intensificarse los bombardeos, alimentando el temor a una escalada regional de mayores proporciones.

