Desde la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) denunciaron una crisis terminal en el sector. Apuntan contra la recesión, el avance de las grandes cadenas y la falta de regulación en la venta de golosinas y cigarrillos.
Detrás del mostrador, la realidad de los kioscos argentinos es alarmante. En una entrevista con Buen Día Noticias, Ernesto Acuña, vicepresidente de la UKRA, brindó cifras contundentes que exponen la profundidad de la crisis: actualmente se registra el cierre de 70 kioscos de barrio por día en todo el país, una tendencia que se ha acentuado drásticamente en los últimos dos años.
Según el referente gremial, el sector enfrenta una “tormenta perfecta” compuesta por tres factores principales:
1. El avance de las “cadenas mafiosas”
Acuña fue crítico con la proliferación de cadenas de kioscos 24 horas que desembarcan en los barrios con un poder de fuego desigual. “Viene una empresa y te pone 40 locales en un mismo barrio. Tienen códigos entre ellos para repartirse las zonas, pero lo que hacen en realidad es asfixiar y cerrar al kiosquero de toda la vida”, denunció.
2. Desvirtuación de los rubros
Otro de los puntos de conflicto es la pérdida de exclusividad en los productos. Hoy, farmacias, verdulerías e incluso corralones de materiales incorporan heladeras con bebidas y exhibidores de golosinas. “La mercadería que era exclusiva del kiosco se ha desmadrado. Vas a comprar una bolsa de cemento y en la caja te venden un chocolate”, ejemplificó Acuña para graficar la competencia desleal.
3. Caída del consumo
La recesión general impacta directamente en el negocio de proximidad. Con menos dinero en el bolsillo, el cliente ha recortado los gastos “de paso” o por impulso, que históricamente sostuvieron la rentabilidad del kiosco.
Proyectos de Ley: La última esperanza
Ante este escenario, la UKRA presentó dos proyectos de ley en la Legislatura para intentar frenar la desaparición de este ícono de la cultura argentina:
- Ley de Proximidad: Establece que no se pueda abrir un nuevo kiosco a menos de 100 o 150 metros de uno ya instalado, protegiendo el territorio del comercio familiar.
- Exclusividad de Productos: Busca restringir la venta de cigarrillos, golosinas y bebidas a locales habilitados específicamente para tal fin, prohibiendo su comercialización en otros rubros como farmacias o supermercados chinos.
“El kiosco de barrio es parte de la identidad argentina, es una postal de nuestra sociedad. Si los legisladores no actúan para protegerlo, corremos el riesgo de que desaparezca por completo”, concluyó Acuña.

