Franco Colapinto comenzó con buenas sensaciones el fin de semana del Gran Premio de Italia de Fórmula 1, en el circuito de Monza. El piloto argentino terminó noveno en la primera práctica libre, mientras Alpine puso en pista una serie de actualizaciones en su monoplaza.
Las modificaciones, que ya habían sido probadas por Pierre Gasly en Países Bajos, incluyen cambios en los pontones, el difusor del suelo y ajustes destinados a mejorar el rendimiento en circuitos de baja carga aerodinámica como Monza.
Colapinto completó la FP1 con neumáticos medios y mostró comodidad al volante, especialmente en ritmo de carrera, en una jornada marcada por las altas temperaturas y el elevado calor del asfalto.
En paralelo, Alpine recibió un revés en el campeonato de constructores luego de que la FIA confirmara el retiro del podio que Gasly había conseguido en el Gran Premio de Mónaco. La decisión, derivada de una resolución de la Corte Internacional de Apelación tras una apelación de Red Bull y McLaren, permitió que Isack Hadjar recuperara el tercer puesto y complicó la posición de la escudería francesa en la lucha por el quinto lugar.
Con su continuidad en Alpine ya confirmada para la próxima temporada, Colapinto afronta esta etapa con mayor tranquilidad y soltura, aunque mantiene la regularidad y prudencia que caracterizaron sus últimas actuaciones. Su evolución y capacidad para evitar errores graves aparecen como algunos de los aspectos destacados de su presente en la máxima categoría.

