Federico, un argentino oriundo de Corrientes radicado en Cali hace casi un año, brindó su testimonio en diálogo con T5 Satelital tras el violento terremoto que afectó a distintas regiones de Colombia. Contó cómo vivió los momentos de tensión junto a su familia, el estado de la ciudad y el despliegue de las campañas de ayuda.
Un violento sismo sorprendió a los habitantes de Colombia a primera hora de la mañana y generó momentos de alto pánico en diversas ciudades del país, registrándose colapsos estructurales y pérdidas humanas en las áreas más afectadas. En diálogo con María Delirio, Federico Zacaríaz, un correntino que vive desde hace casi un año en Cali, relató el dramático momento en el que debió evacuar su hogar junto a su hijo.
“Empezó a temblar todo y fue muy loco. Lo primero que atiné a hacer fue agarrar a mi hijo y salir corriendo”, recordó el entrevistado, quien habita en la planta baja de un condominio residencial. Según su testimonio, el movimiento telúrico duró cerca de un minuto pero fue incrementando su intensidad progresivamente, lo que le dio un margen valioso para reaccionar y buscar refugio en un espacio abierto junto a sus vecinos.
Revisiones de seguridad y destrozos en la ciudad
Tras el temblor, profesionales de la construcción iniciaron un operativo urgente en distintos sectores de la ciudad. “Fueron arquitectos e ingenieros a revisar todo el complejo, mirando que la estructura estuviera bien para que la gente pudiera volver a entrar”, explicó Federico sobre el protocolo que permitió al vecindario regresar a sus viviendas de manera segura, al tratarse de una edificación de apenas dos años de antigüedad.
Sin embargo, la realidad en las áreas más antiguas de Cali y las zonas céntricas resulta compleja. Según detalló el argentino tras comunicarse con allegados de la zona, se contabilizan alrededor de 40 edificios colapsados, con graves afectaciones en puntos neurálgicos como la zona universitaria y la terminal de transporte, donde se confirmaron víctimas fatales y personas atrapadas.
Redes de contención y solidaridad comunitaria
Pese a la constante preocupación de sus familiares en Argentina, Federico confirmó que mantendrán sus planes de permanecer en Colombia por al menos un año más, motivado por sus compromisos deportivos y el reciente inicio del ciclo lectivo escolar de su hijo.
Asimismo, remarcó el notable esfuerzo colectivo que desplegó la ciudadanía para colaborar en medio de la emergencia: “El gobierno ayudó, pero la gente misma colaboró un montón. Se armaron redes solidarias para rescatar personas junto a los bomberos y mover escombros”.
Frente a la gravedad de los daños, se pusieron en marcha diversas campañas solidarias para juntar fondos y suministros destinados a las familias que perdieron la totalidad de sus pertenencias.

