El especialista en recursos hídricos e investigador de la UNNE, Ing. Hugo Rohrmann, explicó que, aunque el calentamiento en el Pacífico ya se manifiesta, la acumulación de precipitaciones y las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay se concentrarán entre octubre y el otoño del próximo año. Provincias de la región aceleran decretos de emergencia preventiva.


Frente al avance del fenómeno hidrometeorológico de El Niño, distintos estamentos gubernamentales del Noreste Argentino (NEA) intensifican las medidas preventivas e infraestructura de contención. En diálogo con T5 Satelital, el ingeniero hídrico e investigador de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Hugo Rohrmann, brindó detalles sobre el comportamiento esperado del clima y llevó tranquilidad a la población, remarcando la importancia de la planificación anticipada.
Rohrmann detalló que el calentamiento de las aguas en el Océano Pacífico ecuatorial ya está activo, aunque aclaró que su efecto no es inmediato en las cuencas de nuestra región: “No es un proceso automático. El acoplamiento entre la mayor evaporación en el Pacífico y las grandes precipitaciones en el NEA y sur de Brasil lleva entre dos y cuatro meses”, precisó el especialista.
Proyecciones y períodos críticos
Si bien los informes meteorológicos trimestrales actuales abarcan hasta el mes de octubre, el histórico comportamiento de El Niño sugiere que la mayor masa de lluvias suele registrarse entre octubre y abril, extendiendo sus efectos hasta el otoño del año siguiente.
Según el investigador, en el 90% de los casos donde se registraron fenómenos de esta magnitud, se produjeron repuntes y crecidas significativas en los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, impactando de forma directa en las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones, Santa Fe y Entre Ríos.
“Las mayores consecuencias suelen observarse hacia el inicio del otoño, en marzo y abril. Por eso, estar preparados desde ahora permite enfrentar una eventual emergencia hídrica en mejores condiciones”, enfatizó Rohrmann.
Monitoreo e infraestructura preventiva
En el marco de estas previsiones, varias provincias avanzan en el dictado de decretos de emergencia hídrica o hidrometeorológica. Esta herramienta administrativa otorga agilidad ejecutiva a las gestiones locales para la asignación de recursos, ejecución de obras de mantenimiento en terraplenes de defensa, puesta a punto de estaciones de bombeo y revisión de compuertas.
Provincias vecinas como Santa Fe y Chaco ya han avanzado en la instrumentación de estos marcos normativos con el fin de acelerar las tareas de acondicionamiento técnico y monitoreo constante.
Finalmente, el especialista concluyó que no se trata de generar alarma en la comunidad, sino de ocuparse a tiempo: “El fenómeno está confirmado, pero el impacto dependerá de cuán preparados nos encuentren las primeras grandes lluvias de la primavera y el verano”.

