La propuesta busca sumar una alternativa logística permanente para el transporte pesado y de pasajeros. La empresa paraguaya Yerutí mostró interés en la inversión, aunque la iniciativa depende del aval político de ambas provincias.
La posibilidad de recuperar un servicio de balsas entre Chaco y Corrientes comenzó a tomar forma a partir de conversaciones preliminares entre la administración del Puerto de Barranqueras y la naviera paraguaya Yerutí, empresa que manifestó interés en analizar una eventual inversión para operar un sistema de transporte fluvial entre ambas jurisdicciones.
La iniciativa busca recrear un servicio que existió durante décadas antes de la inauguración del puente General Manuel Belgrano y que hoy continúa utilizándose con éxito en distintos pasos fronterizos de la región, donde las balsas complementan la infraestructura vial.
La administradora del Puerto de Barranqueras, Alicia Azula, explicó que la idea comenzó a gestarse tras el grave accidente ocurrido en septiembre del año pasado sobre el viaducto interprovincial, cuando el tránsito quedó completamente paralizado durante varias horas. “Cuando ocurrió el accidente empecé a pensar que había que buscar una alternativa. Lo hablé con un empresario paraguayo muy interesado en el puerto y surgió la idea de recuperar un servicio de balsas como existía antes”, señaló la funcionaria.
Alcances del proyecto
El proyecto contempla la incorporación de una embarcación con capacidad para transportar camiones, automóviles, motocicletas y pasajeros. La propuesta no apunta únicamente a responder ante emergencias o accidentes, sino también a ofrecer una alternativa logística permanente para el transporte de cargas y para miles de personas que diariamente cruzan entre Resistencia y Corrientes por razones laborales, comerciales o educativas.
No obstante, Azula dejó en claro que el proyecto todavía se encuentra en una etapa embrionaria y que su concreción dependerá principalmente de la voluntad política de los gobiernos provinciales de Chaco y Corrientes.
La iniciativa surge en un contexto crítico para el puente General Manuel Belgrano, que actualmente soporta un caudal superior a los 24.000 vehículos diarios, incluyendo un intenso flujo de transporte pesado. A esto se suma que las obras del proyectado segundo puente continúan sin avances concretos, a pesar de contar con financiamiento internacional aprobado desde hace años, convirtiendo a la opción fluvial en una alternativa viable para reforzar la integración regional.
El antecedente que reabrió el debate
El choque múltiple registrado el 19 de septiembre de 2025 sobre el viaducto —originado presuntamente por un camión que sufrió una falla en sus frenos— marcó un punto de quiebre en la discusión sobre la conectividad interprovincial.
Durante casi ocho horas, el tránsito permaneció completamente interrumpido, el servicio de transporte interurbano de colectivos fue suspendido y cientos de personas quedaron varadas a ambos lados del río Paraná, debiendo muchas de ellas cruzar a pie. El episodio expuso la vulnerabilidad de la región ante la dependencia de una única vía de conexión y aceleró la búsqueda de soluciones complementarias.

