En una edición imperdible de BDN por la pantalla de T5 Satelital, el periodista deportivo Diego Alonso dialogó en vivo desde España para analizar las dos grandes pasiones que paralizarán al país este fin de semana: la histórica final del Mundial entre Argentina y España, y la acción de Franco Colapinto en el Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1.
El clima de previa en el viejo continente combina una enorme expectativa con un profundo respeto por la Scaloneta. “Aquí el sentimiento es que es la final más bonita que podíamos vivir. Es un cruce inédito en eliminatorias y hay muchos nervios, incluso más que en la final de 2010”, aseguró Alonso, destacando que el periodismo español respeta por sobre todo “el componente de épica, valor y carácter” del seleccionado argentino.
Respecto al presente de España tras el contundente triunfo ante la Francia de Mbappé, el especialista señaló que, si bien el juego colectivo y la solidez defensiva generan confianza, encendieron las alarmas en el aspecto físico:
Jugadores entre algodones: En la última sesión de entrenamientos, figuras clave como Lamine Yamal y Pedro Porro no se entrenaron a la par del grupo, lo que abre incógnitas sobre cómo responderá la banda derecha en el mundial más largo de la historia.
Asimismo, Alonso remarcó el cambio de mentalidad que introdujo el seleccionador Luis de la Fuente, alejado de los viejos dogmas: “Él dice que las finales, primero, hay que jugarlas y disfrutarlas. Sabe que el partido va a tener diferentes fases y que España no va a poder controlar la posesión el 100% del tiempo”.
Colapinto en Spa: balance positivo en los primeros ensayos libres
Dejando de lado el fútbol, la charla se trasladó al mítico circuito de Spa-Francorchamps, donde Franco Colapinto ya gira de cara al Gran Premio de Bélgica. El periodista analizó técnicamente la estrategia del piloto argentino en los entrenamientos libres.
Colapinto inició la jornada con un plan de trabajo conservador, completando 13 vueltas con el neumático duro clavando tiempos de 1:50, priorizando el ritmo de carrera y la gestión de energía del monoplaza. Sin embargo, la velocidad apareció sobre el cierre:
- El zarpazo final: A falta de 15 minutos para el cierre, el argentino calzó los compuestos blandos y pulverizó su propia marca registrando 1:49.4, un crono que lo catapultó a la 15ª posición de la tabla general.
- El contraste con Alpine: Alonso contrastó el sólido trabajo de Franco con el complejo presente de Alpine, escudería que no llevó actualizaciones evolutivas a Bélgica y que, según sus propios ingenieros, afrontará un fin de semana sumamente comprometido.
El cierre del contacto estuvo marcado por las risas, las promesas de cambios de look si España da la vuelta, y el deseo compartido de vivir un fin de semana deportivo que promete quedar en las páginas doradas de la historia.

