Lo que comenzó en el año 2001 como un proyecto de extensión universitaria para abordar el “riesgo de fracaso escolar” en el interior correntino terminó transformándose en una de las investigaciones etnolingüísticas y pedagógicas más profundas del Nordeste Argentino (NEA). Científicas y docentes de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) compartieron en el aire de T5 Satelital el balance de más de diez años de trabajo de campo continuo que pone en jaque los métodos tradicionales de alfabetización en contextos rurales.
El núcleo de la investigación tuvo como base inicial la Escuela N° 111 de Lomas de González, en la localidad de San Luis del Palmar. Allí, el equipo liderado por la antropóloga y lingüista Carolina Gandulfo, junto a la docente rural Olga Soto, se topó con una realidad invisibilizada por el centralismo urbano: una gran cantidad de niños ingresaban al primer grado siendo estrictamente monolingües en guaraní.
Del “problema” a la solución pedagógica
Durante décadas, el sistema educativo tradicional consideró al guaraní en el aula como una “interferencia” o un obstáculo para el aprendizaje del castellano. Sin embargo, el seguimiento en terreno de este equipo de investigadoras demostró científicamente todo lo contrario.
Al permitir y sistematizar el uso del guaraní como lengua vehicular en el aula, las investigadoras registraron un cambio radical en las métricas de aprendizaje y, fundamentalmente, en el desarrollo humano de las comunidades escolares.
“El abordaje inicial demostró que cuando el niño puede expresarse en su lengua materna en la escuela, el resultado de la alfabetización es óptimo. Los alumnos no solo acceden mucho más rápido a la comprensión de la lengua castellana y de los contenidos curriculares, sino que se sienten cómodos, respetados y con un autoestima notablemente más elevada”, explicó la maestra e investigadora Olga Soto.
La radiografía regional: guaraní, qom, moqoit y quichua
Con los años, la investigación extendió sus fronteras mediante un esquema de trabajo colaborativo que integró a 18 investigadoras y maestros indígenas bilingües de Corrientes, Chaco y Santiago del Estero. Este despliegue territorial permitió trazar una radiografía precisa sobre cómo operan los mecanismos de transmisión de las lenguas originarias “a pesar de los pesares, las prohibiciones históricas y la discriminación que aún hoy ejercen comunidades criollas u otros agentes del propio sistema”, advirtieron las especialistas.
A partir del cruce de datos entre las distintas provincias, el estudio arrojó marcadas diferencias estructurales:
| Región / Provincia | Lenguas Estudiadas | Realidad Institucional Observada |
| Chaco (Impenetrable y zonas urbanas) | Qom, Moqoit y Wichí | Alta institucionalidad: Cuentan con 30 años de trayectoria en la formación de maestros indígenas con cargos formales en escuelas bilingües. El wichí posee una altísima vitalidad nativa en los niños. |
| Corrientes (San Luis del Palmar, San Miguel, Caá Catí) | Guaraní | Alta aceptación social, baja institucionalidad: Existe un fuerte arraigo y visibilización comunitaria reciente, pero el guaraní sigue excluido de la currícula obligatoria y de las esferas de dirección pública. |
| Santiago del Estero | Quichua santiagueña | Comunidades rurales que sostienen la transmisión oral familiar en convivencia con la educación formal en castellano. |
El hito de la pandemia: la tecnología al servicio de la oralidad
El trabajo de investigación sumó un hito metodológico durante el confinamiento del año 2020. En un contexto donde la ruralidad correntina sufría el aislamiento y la falta de conectividad, el equipo analizó y acompañó la implementación de una estrategia inédita: el uso de WhatsApp no para enviar textos en castellano, sino para emitir relatos, mitos y leyendas locales grabados oralmente en guaraní por las propias maestras.
Los datos recolectados demostraron que la propuesta generó un quiebre en la apatía del sistema virtual, logrando que los hogares rurales —involucrando a padres, madres y abuelos— se transformaran en espacios activos de co-educación. Los registros sonoros de esta experiencia pasaron a formar parte del archivo documental de la UNNE como evidencia de la resiliencia lingüística del Nordeste.
El desafío pendiente
Para el equipo de investigadoras, los resultados de más de una década de trabajo de campo demuestran que, si bien se avanzó en la visibilización y el respeto hacia el guaraní y las lenguas del Chaco en los últimos 25 años, el desafío pendiente sigue siendo político e institucional. El estudio concluye en la urgencia de que el sistema formal deje de depender de voluntades docentes aisladas y asuma de manera estructural la riqueza bilingüe de la región.

