En el marco de una jornada con gran convocatoria en la 16.ª Feria Provincial del Libro, el arzobispo de Corrientes, Monseñor José Adolfo Larregain, brindó una conferencia en la que profundizó sobre los orígenes de la fe correntina y el encuentro entre la espiritualidad franciscana y la cultura guaraní.
El Auditorio “Cuna de Poetas” de La Unidad se colmó durante la tarde del sábado para recibir la disertación titulada “El Paraná, camino del Evangelio. La espiritualidad franciscana y la configuración de la religiosidad popular correntina”, donde el religioso propuso un recorrido histórico, cultural y espiritual por las raíces de la identidad provincial.

Antes de su exposición, Larregain tomó contacto con el proyecto impulsado desde el stand de la Legislatura de Corrientes para declarar como Patrimonio de la Humanidad a la tradicional peregrinación de San Luis del Palmar a Itatí, una manifestación de fe que comenzará esta semana. En ese sentido, destacó el valor de esta devoción como parte del proceso histórico de evangelización y del encuentro entre las culturas española y guaraní.
Durante la conferencia, el Arzobispo remarcó la influencia del carisma de San Francisco de Asís en la conformación de la religiosidad popular correntina y señaló que muchas expresiones actuales, como las peregrinaciones, las fiestas patronales, la devoción a la Virgen de Itatí y el respeto por la creación, tienen sus raíces en ese proceso de integración cultural.
Uno de los puntos centrales de la exposición fue la figura de Fray Luis de Bolaños, a quien destacó por su tarea de elaboración de la primera gramática guaraní, una obra fundamental para transformar una lengua principalmente oral en una escrita.
“Para hablar con Dios no había que cambiar de lengua ni de idioma, sino que la lengua que los guaraníes tenían era la lengua para dialogar con Dios”, expresó Larregain al referirse a la importancia del idioma originario dentro del proceso evangelizador.
Asimismo, explicó el vínculo entre la búsqueda guaraní de la “tierra sin mal” y el concepto cristiano del homo viator, entendido como el ser humano en camino. También destacó el rol de la mujer dentro de la organización guaraní y su expresión en experiencias históricas como la reducción de Santa Ana de los Guácaras.
La jornada puso en valor al río Paraná como un camino histórico de transmisión de la fe y la cultura, y concluyó con una reivindicación de la herencia franciscana y guaraní como un patrimonio vivo de más de cuatro siglos, en sintonía con el pensamiento de los papas Francisco y León XIV.

