El responsable de Seguridad Vial, Yamandú Barrios, explicó que la modificación aprobada por el Concejo Deliberante no implica incrementos en las infracciones. Además, destacó la reducción de las víctimas fatales en la ciudad y anticipó la incorporación de nuevas cámaras para detectar infracciones de motociclistas.
La Municipalidad de Corrientes aclaró que la reciente modificación del Código de Convivencia Urbano no representa un aumento en el valor de las multas de tránsito y aseguró que la medida responde únicamente a una adecuación normativa. Al mismo tiempo, destacó la reducción de la siniestralidad vial registrada durante 2026 y anunció la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para fortalecer los controles.
El responsable del área de Tránsito y Seguridad Vial, Yamandú Barrios, explicó que la derogación de la ordenanza que vinculaba el valor de la unidad de multa al precio de un litro de nafta obligó al Concejo Deliberante a establecer un nuevo parámetro. Sin embargo, remarcó que el Ejecutivo municipal mantiene congelado el valor de la unidad de multa en 600 pesos, por lo que no existe un incremento efectivo para los infractores.
En ese sentido, sostuvo que el objetivo de la política de tránsito no es incrementar la recaudación, sino reducir la cantidad de siniestros, fallecidos y heridos graves en la vía pública.
Como respaldo de esa estrategia, el funcionario informó que durante el año pasado la ciudad registró 30 víctimas fatales por siniestros viales, mientras que en lo que va de 2026 la cifra descendió a 11. Desde el Municipio consideran que, de mantenerse esta tendencia, el año cerrará con una reducción significativa de la mortalidad vial.
En paralelo, la comuna avanza con la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar la fiscalización del tránsito. Barrios anticipó que se instalarán cámaras capaces de detectar de manera automática infracciones cometidas por motociclistas, entre ellas la circulación sin casco, sin luces, sin espejos reglamentarios o el cruce de semáforos en rojo.
La iniciativa busca complementar los controles presenciales y contrarrestar las estrategias utilizadas por algunos conductores para evitar los operativos, como la difusión de la ubicación de los controles a través de grupos de mensajería.
El funcionario también destacó los resultados obtenidos por el programa Área Verde en el microcentro de la capital, donde se redujeron considerablemente infracciones como el estacionamiento en doble fila y la obstrucción de garajes. No obstante, advirtió que los mayores problemas de tránsito se concentran actualmente en los barrios, donde persisten conductas de riesgo como la circulación sin casco, sin luces y, en algunos casos, con menores de edad al mando de motocicletas.
En ese marco, insistió en la necesidad de fortalecer el compromiso de las familias para promover conductas responsables y consideró que la seguridad vial requiere un cambio cultural que involucre tanto al Estado como a la comunidad.
Finalmente, Barrios señaló que el Municipio trabaja en la capacitación permanente de los inspectores para fomentar una relación más respetuosa con los conductores y afirmó que un tránsito más ordenado no solo mejora la seguridad de los vecinos, sino que también contribuye a fortalecer el perfil turístico de la ciudad.

