El entrenador no pudo contener las lágrimas luego de la agónica victoria por 3-2 sobre Egipto que clasificó a la Selección a los cuartos de final del Mundial. La emoción lo desbordó al finalizar el encuentro en Atlanta.
La épica remontada de la Selección Argentina frente a Egipto no solo desató el festejo de los jugadores y los hinchas, sino que también conmovió al director técnico Lionel Scaloni, quien no pudo ocultar la emoción tras el agónico triunfo por 3-2 que selló el pase a los cuartos de final de la Copa del Mundo.
Apenas finalizado el encuentro en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el entrenador fue abordado para brindar declaraciones, pero las lágrimas le impidieron expresarse con normalidad. Visiblemente conmovido, apenas alcanzó a decir: “No puedo dar la mirada, estoy muy emocionado, ¡qué grupo de jugadores! Ya está. Me tengo que ir”, antes de retirarse.
La tensión había acompañado a Scaloni durante los últimos minutos del partido. Luego del cabezazo de Enzo Fernández en tiempo agregado, que significó el 3-2 definitivo, el técnico se llevó las manos al rostro y se cubrió la boca, sin poder disimular el impacto por la increíble remontada de su equipo.
En medio de la incertidumbre por los minutos finales, Scaloni se acercó al cuarto árbitro para consultarle cuánto restaba de juego. Sin embargo, el asistente le pidió tranquilidad y le indicó que regresara a su área técnica. Ya en el banco, el entrenador intercambió palabras con el resto de su cuerpo técnico mientras seguían con atención los instantes decisivos del encuentro.
La clasificación argentina llegó después de una reacción memorable. Egipto había sorprendido al ponerse 2-0 con los goles de Yasser Ibrahim y Mostafa Zico, complicando seriamente al vigente campeón del mundo.
Pero el equipo de Scaloni mostró una vez más su capacidad de resiliencia. Cristian “Cuti” Romero descontó de cabeza para devolver la esperanza, Lionel Messi marcó el empate que revitalizó al conjunto albiceleste y, cuando el tiempo se agotaba, Enzo Fernández conectó un certero cabezazo tras un centro de Lautaro Martínez para sellar el 3-2 definitivo.
La histórica remontada aseguró el pase de Argentina a los cuartos de final y dejó una de las imágenes más emotivas del Mundial: un Lionel Scaloni quebrado por la emoción, orgulloso de un plantel que volvió a demostrar carácter en el momento más difícil.

