El secretario general de la UTA Chaco, Raúl Abraham, denunció la falta de convocatoria por parte del Gobierno provincial y el envío de cartas documento con suspensiones a los choferes. El gremio esperará hasta el cuarto día hábil de julio antes de iniciar paros y movilizaciones.
La crisis del transporte público en la provincia del Chaco se profundiza. Las líneas 106 (ramales A, B y C) de la empresa ERSA y la Línea 2, que conectan a la capital provincial con la localidad de Barranqueras, cumplieron un nuevo fin de semana sin prestar servicios y continúan totalmente paralizadas este lunes.
El secretario general de la UTA Chaco, Raúl Abraham, dialogó con Agenda y manifestó su profunda preocupación tras el fracaso de las últimas mesas de diálogo mantenidas con el ministro de Infraestructura, Hugo Domínguez, y el subsecretario de Transporte.
“Llegamos a hoy lunes y estamos igual o peor. No tenemos ninguna comunicación oficial y nos enteramos de que el Gobierno les está proponiendo o exigiendo a las empresas que sí están funcionando que cubran los recorridos descubiertos, pero con sus mismos coches y personal”, advirtió Abraham, quien adelantó el rechazo del gremio a esa alternativa por poner en riesgo la estabilidad laboral de otros 40 trabajadores.
Suspensiones por carta documento y precarización
El dirigente sindical confirmó que los choferes de las líneas afectadas ya comenzaron a recibir cartas documento por parte de las empresas prestatarias notificándoles suspensiones de sus tareas habituales.
Abraham remarcó el esfuerzo que viene realizando el sector trabajador desde septiembre del año pasado para sostener el sistema, llegando a aceptar escalas salariales inferiores con tal de preservar los puestos de trabajo. Sin embargo, advirtió que la paciencia de las bases gremiales llegó a su límite ante la falta de respuestas conjuntas entre el poder concedente (el Gobierno) y el sector empresarial.
Fecha límite y amenaza de paro total
Consultado sobre los plazos para una posible solución, el titular de la UTA Chaco fijó una fecha límite antes de pasar a la acción gremial directa:
- Plazo de espera: El gremio aguardará a que finalice el mes de junio y controlará de cerca el pago de los haberes correspondientes.
- Medidas de fuerza: De no cancelarse los salarios en tiempo y forma según la escala vigente para el cuarto día hábil de julio, se iniciará un plan de lucha que incluirá paros de actividades, asambleas y movilizaciones en la provincia.
Finalmente, el referente sindical hizo un llamado a los usuarios y a los centros vecinales para que sumen su reclamo de manera conjunta, señalando que las frecuencias deficientes y la quita de unidades no solo perjudican al pasajero en su vida cotidiana, sino que someten a los choferes a la presión de trabajar bajo condiciones de alta siniestralidad y estrés.

