El Gran Premio de Barcelona de la Fórmula 1 terminó con ambos pilotos de Alpine dentro de los 10 primeros puestos, aunque esos festejos se vieron empañados por una sanción a Franco Colapinto, que había finalizado en el octavo lugar pero fue penalizado con 10 segundos y quedó décimo.
El argentino fue investigado por la FIA y posteriormente sancionado por una infracción durante una bandera amarilla durante la carrera de este domingo. Según el documento que emitieron los comisarios, violó el “artículo B1.8.4 a” del Reglamento Deportivo. Los comisarios determinaron que, “si bien el piloto del coche 43 redujo ligeramente la velocidad antes de entrar en la zona de bandera amarilla, no la redujo de forma apreciable en el sector correspondiente”. Además, los comisarios reconocen que “el piloto reaccionó a la bandera amarilla”, pero no consideran que dicha reacción sea suficiente para cumplir con el reglamento. Por lo tanto, “se impone una sanción en el extremo inferior de la escala de sanciones aplicable”.
A raíz de esta sanción, subieron los dos pilotos de Racing Bulls: Liam Lawson saltó al 8° (había terminado a 2s357 del argentino) y Arvid Lindblad, al 9° (le bajaron la bandera a 8s207). Y Colapinto, en vez de cuatro puntos, embolsó solo uno.
Con respecto a esta polémica penalización, el especialista en Fórmula 1 Diego Alonso encendió las alarmas en los boxes al argumentar que la sanción carece de sustento técnico y está plagada de irregularidades formales. Basándose en un minucioso análisis de las telemetrías oficiales, Alonso reveló que competidores de la talla de George Russell, Kimi Antonelli, Lando Norris y Charles Leclerc transitaron por el sector de la bandera amarilla exactamente a la misma velocidad que el argentino —apenas por encima de los 200 km/h—, demostrando que la desaceleración de Franco sí fue equivalente a la del resto de la grilla. Además, expuso que el propio equipo Alpine perjudicó al piloto al indicarle inicialmente por radio de manera errónea que el incidente se ubicaba en la curva 10, antes de corregir apresuradamente que era en la curva 9.
Para el analista, el fallo de los comisarios expone un grosero error de forma que invalida el procedimiento administrativo de la FIA. El documento oficial emitido por la entidad asentó la presunta infracción a las 3:38 horas, una contradicción absoluta considerando que el abandono de Fernando Alonso en la vuelta 40 —hecho que obligó el despliegue de la bandera amarilla— se produjo recién a las 3:58 horas, veinte minutos más tarde. Según el especialista, esta insólita diferencia horaria se debió a que las autoridades arrastraron erróneamente un registro previo de la vuelta 24 vinculado a los límites de pista, un descuido técnico e institucional por el cual, desde su perspectiva, la escudería Alpine debería apelar inmediatamente.

