Constituida formalmente como asociación civil, la organización nuclea a letradas de las seis circunscripciones judiciales de la provincia. Ofrecen patrocinio jurídico gratuito y activan protocolos de emergencia ante situaciones de riesgo de vida.
En una provincia donde los índices de violencia de género exigen respuestas institucionales y comunitarias urgentes, la asociación civil Abogadas por Chaco se consolidó como una herramienta clave de amparo y asistencia legal obligatoria para las mujeres en situación de vulnerabilidad. La red, liderada por las abogadas Mayra Leguiza y Estefanía Galeano, ofrece asesoramiento y patrocinio jurídico 100% gratuito, marcando un precedente inédito en el asociacionismo profesional del país.
El dispositivo, que comenzó a operar formalmente en el año 2021 tras obtener su personería jurídica, cuenta en la actualidad con un cuerpo activo de abogadas litigantes distribuidas de forma estratégica en las seis circunscripciones judiciales del territorio chaqueño. Esta capilaridad geográfica les permite intervenir de manera inmediata tanto en los grandes centros urbanos como en las localidades del interior provincial.
Empoderamiento legal y personería jurídica propia
A diferencia de otras agrupaciones vecinales o colectivos de acompañamiento, Abogadas por Chaco funciona como un estudio jurídico colectivo y formalizado. Su personería jurídica las faculta no solo para patrocinar legalmente a las víctimas individuales en los tribunales ordinarios, sino también para presentarse dentro de los expedientes bajo la figura de Amicus Curiae (Amigos del Tribunal), impulsando jurisprudencia con perspectiva de género en las causas más complejas de la provincia.
“Lo que buscamos es el refuerzo de las víctimas, empoderarlas en derecho para que conozcan los mecanismos y procesos para defenderse, y al mismo tiempo potenciar y visibilizar los perfiles profesionales de las mujeres litigantes dentro de la provincia”, explicó la Dra. Leguiza.
Litigar sin recursos: romper la barrera económica
Una de las principales problemáticas que enfrentan las mujeres atrapadas en círculos de violencia es la dependencia económica o la imposibilidad de costear los honorarios de un abogado particular para tramitar exclusiones de hogar, restricciones de acercamiento o regímenes de alimentos. Al asumir los casos de forma gratuita, la asociación remueve este obstáculo estructural, garantizando una defensa técnica de igual a igual frente a los agresores.
Por razones de estricta confidencialidad y para salvaguardar la integridad de las mujeres asistidas, la organización no difunde registros numéricos ni datos filiatorios de las causas que tramita. Sin embargo, desde la comisión directiva señalaron que la demanda de asesoramiento es constante y abarca desde consultas preventivas hasta el diseño de estrategias penales complejas.
Protocolos de urgencia en situaciones de extremo peligro
Más allá del seguimiento técnico en los pasillos de los juzgados, las integrantes de la red cumplen funciones de protección civil en situaciones críticas de flagrancia. Cuando ingresa una alerta en la que se constata que la vida de una mujer corre peligro inminente, la asociación activa un protocolo de articulación directa con la Policía del Chaco y las fiscalías de género en turno.
Las abogadas relataron intervenciones extremas que requirieron el desplazamiento físico de las profesionales hasta las viviendas de las damnificadas para forzar la retirada del agresor y custodiar el perímetro hasta el arribo de las fuerzas de seguridad y los funcionarios judiciales.
Vías de comunicación y contacto
Desde la asociación civil remarcaron que el canal principal para canalizar solicitudes de ayuda, coordinar asesoramientos o participar de las capacitaciones técnicas que brindan de forma periódica es su cuenta oficial de la red social Instagram: @abogadasporchaco. Allí, un equipo de guardia recepta los mensajes y deriva cada caso de manera inmediata a la profesional disponible en la circunscripción judicial correspondiente.

