El imputado permanece alojado en la Comisaría Primera de la ciudad correntina. Las menores continúan internadas debido a las lesiones. La fiscalía avanza con peritajes, declaraciones clave y no descarta imputar a la madre.
La Justicia de Goya dictó la prisión preventiva para el hombre acusado de someter a brutales golpizas y abusos sexuales a sus dos hijas de 14 y 11 años. El implicado ya fue imputado formalmente y permanece detenido en la Comisaría Primera de Goya, mientras la fiscalía avanza a paso firme con la recolección de pruebas, peritajes psicológicos y testimonios para determinar el inicio y la frecuencia de los ataques.
Por su parte, las dos menores permanecen internadas en el Hospital Regional de Goya, donde reciben asistencia médica y contención. Con el fin de resguardar su integridad y evitar la revictimización, la fiscal a cargo del caso, Dra. María Eugenia Ballará, solicitó que ambas declaren a través del sistema de Cámara Gesell. En la misma línea, la Justicia citó a un hermanastro de las víctimas que reside en otra vivienda para que aporte su testimonio.
El rol de la escuela y las declaraciones clave
La Fiscalía ya incorporó a la causa las declaraciones de los docentes del establecimiento educativo y de los médicos que atendieron en primera instancia a las hermanas. En los próximos días se citará a declarar a una compañera de curso de la adolescente de 14 años, quien habría sido la persona clave en alentar a la víctima a romper el silencio y confesar el calvario que vivía en su hogar.
Asimismo, las autoridades judiciales ordenaron la realización de un informe socioambiental detallado para conocer a fondo las condiciones de vida y el entorno en el que convivían las nenas junto a sus progenitores.
El Juzgado de Familia de Goya ya tomó intervención directa en el caso para resolver y definir de manera urgente con qué familiar o tutor quedarán las hermanas una vez que reciban el alta médica del hospital.
“Me pega con cables”: el testimonio que destapó el horror
El desgarrador caso salió a la luz el pasado martes 12 de mayo, cuando la adolescente de 14 años ingresó a su escuela con marcas visibles de violencia en el cuerpo. Al notar las lesiones, una de sus profesoras la apartó del aula para entrevistarse a solas. Quebrada por el llanto, la alumna confesó que su propio padre la golpeaba y que abusaba sexualmente de ella y de su hermanita de 11 años desde hacía tiempo.
De acuerdo con el relato de la menor, el último episodio violento ocurrió el día anterior a asistir a clases, cuando el agresor la castigó ferozmente utilizando cables con el objetivo de amenazarlas y evitar que contaran los abusos que sufrían de forma sistemática cada vez que la madre se ausentaba de la vivienda.
La confesión activó de inmediato un estricto protocolo de urgencia: la directora de la escuela dio aviso formal a la Policía de Corrientes y a la Fiscalía de Goya. Tras ordenar exámenes médicos inmediatos, los profesionales del Hospital de Goya detectaron en ambas nenas lesiones y signos biológicos compatibles con abusos sexuales de larga data, evidencia científica que determinó la inmediata orden de detención del acusado por parte de la fiscal Ballará.

