Tras un parate de tres semanas que sirvió para recalibrar las estrategias de cara al campeonato 2026, la Fórmula 1 retoma la acción este fin de semana con el Gran Premio de Canadá. En la previa de la actividad en el circuito de Montreal, el especialista Diego Alonso dialogó con Buen Día Noticias y analizó cómo llegan las principales escuderías, el gran presente de Mercedes y McLaren, y la situación particular del argentino Franco Colapinto dentro de las filas de Alpine.
El circuito semipermanente Gilles Villeneuve, caracterizado por sus fuertes frenadas, chicanas lentas y cambios bruscos de dirección, representa un escenario favorable para el monoplaza de Alpine. A diferencia de las pistas de alta velocidad que suelen complicar al equipo francés, el trazado canadiense se adapta mejor a sus condiciones actuales, lo que genera un moderado optimismo en la estructura.
Igualdad de condiciones para Franco
Una de las grandes novedades para el automovilismo argentino es que Franco Colapinto contará en esta oportunidad con las mismas especificaciones técnicas que su compañero de equipo, Pierre Gasly. El propio piloto confirmó en el media day que el equipo logró equiparar ambos autos:
“Tenemos el mismo coche”, aseguró Colapinto, echando por tierra las diferencias de la última carrera.
El argentino dispondrá del ala trasera más cargada que Gasly ya utilizó en Miami, un elemento clave para optimizar la tracción en las exigentes variantes del circuito canadiense, además de un paquete de actualizaciones menores focalizado en el suelo del vehículo.
La orden de Alpine: “Prohibido romper el auto”
A pesar del salto técnico, no todo es tranquilidad en el búnker de la escudería. El fuerte accidente que protagonizaron Pierre Gasly y Liam Lawson en el último Gran Premio dejó las arcas de repuestos de Alpine en una situación crítica. Ante la falta de piezas de recambio de última generación, la dirigencia del equipo bajó una consigna estricta e innegociable a sus pilotos: cuidar el material a toda costa.
Cualquier despiste o roce contra los muros de Montreal —históricamente peligrosos— que comprometa el suelo o los alerones podría condicionar severamente el resto del fin de semana, dado que no hay disponibilidad de componentes idénticos para un reemplazo rápido.
El factor anímico y los rivales en la mira
Colapinto llega a Montreal con el envión anímico que significó su histórico séptimo puesto en el Gran Premio de Miami (del cual se enteró insólitamente por el comentario de un fanático a la salida del circuito). Además, la pista de Canadá le trae buenos recuerdos de la temporada pasada, donde completó una destacada actuación en clasificación y superó en el ritmo de carrera a su compañero de equipo.
El objetivo de Alpine está claro: consolidarse como la quinta fuerza de la parrilla y pescar puntos entre el octavo y el décimo lugar, una zona muy disputada donde equipos como Audi y Williams presionan fuerte con mejoras constantes.
Por encima de ellos, la batalla por el campeonato arde. Mercedes lidera con paso firme de la mano de Kimi Antonelli (100 puntos) y George Russell (80 puntos), pero enfrenta una “guerra armamentística” contra un McLaren que evoluciona a ritmo descomunal. Más atrás, Red Bull y Ferrari buscan recuperar terreno en un fin de semana que, para sumar condimentos, contará con formato Sprint y un pronóstico inestable que no descarta la aparición de la lluvia.

