La abogada previsional Silvia Zarza advirtió que la digitalización forzosa y las demoras en los turnos médicos vulneran leyes nacionales. “El sistema no puede ser más importante que el ser humano”, afirmó.
CORRIENTES. En una era marcada por la automatización, los adultos mayores enfrentan una barrera cada vez más alta para acceder a servicios básicos. La Dra. Silvia Zarza, especialista en derecho previsional, analizó en diálogo con 47 Millones el impacto de la tecnología y la crisis del sistema de salud en la tercera edad, recordando que el trato digno no es una sugerencia, sino un derecho con jerarquía constitucional.
La trampa de las aplicaciones
Uno de los puntos más críticos señalados por la profesional es la “dictadura del sistema” en trámites cotidianos. Turnos médicos, autorizaciones y operaciones bancarias que antes se resolvían personalmente, hoy dependen de aplicaciones que muchas veces excluyen al adulto mayor.
“El derecho al trato digno implica que la persona tiene derecho a ser atendida por un ser humano, a que un cajero le entregue el dinero en mano y no ser sometida únicamente a una aplicación que dice ‘no autorizado’ sin dar explicaciones”, explicó Zarza.
Salud: entre la espera y la falta de información
La abogada puso el foco en la Ley 26.529 (Derechos del Paciente), denunciando prácticas que se han vuelto habituales pero que son ilegales:
- La despersonalización: Médicos que atienden sin mirar al paciente o que dirigen el diagnóstico a los familiares en lugar de al interesado.
- La falta de información: El derecho a conocer diagnósticos, tratamientos alternativos y consecuencias de la medicación prescrita.
- El sistema de “cápitas”: Zarza explicó que el sistema donde las obras sociales pagan una suma fija por afiliado incentiva la demora de turnos (hasta 3 o 4 meses) para mantener la rentabilidad de las clínicas.
El Amparo de Salud como herramienta
Ante la falta de respuestas de las obras sociales —especialmente casos críticos en PAMI—, la Dra. Zarza destacó la vigencia de los Amparos de Salud. Este recurso judicial busca proteger la vida y la integridad física con celeridad. “Un amparo debe resolverse en un plazo muy corto, idealmente en 48 horas o dentro del mes, porque la salud no puede esperar a los tiempos burocráticos”, subrayó.
Un llamado a la humanización
Finalmente, la especialista instó a los funcionarios y prestadores a recuperar la calidad humana. “Jamás un funcionario debería atender a un adulto mayor en un pasillo. Se requiere privacidad, escucha y, sobre todo, respeto por una etapa de la vida que la Constitución protege de manera especial”. Así mismo remarcó los ejes que que no se deben perder de vista.
- El trato digno es un derecho constitucional.
- Todo paciente tiene derecho a su historia clínica y a una explicación clara de su salud.
- Ante la negativa de una práctica médica, existen vías de reclamo judicial rápido.

