La histórica emisora Radio LT12 “General Madariaga” y su señal de FM Confluencia, pilares de la comunicación en la frontera con Brasil, atraviesan una situación crítica. Desde el pasado 18 de marzo, la programación local fue suspendida por una orden telefónica del gobierno nacional, dejando a la región sin su principal servicio de información y asistencia rural.
En una entrevista brindada a Estudio 360, la periodista y redactora de la emisora, Cristina Bond, detalló el panorama de incertidumbre que viven los 27 trabajadores del medio. Según relató, la medida fue comunicada de manera informal y sin respaldo administrativo escrito, lo que genera un fuerte temor legal entre el personal.
“Portarse bien” para volver al aire
Uno de los puntos más polémicos de la denuncia radica en las condiciones impuestas para recuperar el aire. Tras una visita de autoridades de Radio Nacional Buenos Aires, se les informó a los trabajadores que la restitución de la programación dependería de que “se portaran bien”.
“Hicieron entrever que ‘portarse bien’ sería no hablar mal de nuestro trabajo, no difundir esta situación. Sin embargo, jamás usamos el aire de la radio para quejarnos o agredir”, afirmó Bond.
Tras semanas de silencio total, donde la radio funcionó exclusivamente como repetidora de la cabecera porteña, recientemente se les permitió retomar apenas 6 horas y 45 minutos de producción local, un fragmento mínimo comparado con la transmisión de 24 horas habitual.
El fantasma del vaciamiento y la repetidora
La comunidad de Paso de los Libres se encuentra en alerta ante lo que consideran un posible vaciamiento de la emisora. Hasta el momento, se han abierto dos instancias de retiros voluntarios y existe el temor fundado de que la radio pierda su identidad para convertirse definitivamente en una repetidora.
La situación no solo afecta la estabilidad laboral, sino que impacta directamente en la soberanía cultural y social de la zona. LT12 cumple un rol esencial a través de la “estafeta rural”, un sistema de mensajería que permite a familias de parajes aislados —donde no llega internet ni telefonía— comunicarse sobre turnos médicos, nacimientos o urgencias familiares.
Tensión en el abrazo simbólico
El conflicto escaló de visibilidad tras un “abrazo simbólico” organizado por la multisectorial local. A pesar de ser una convocatoria pacífica y cultural que incluía actividades para niños, el edificio de la radio fue custodiado por un desproporcionado operativo de Gendarmería, Prefectura y Policía Provincial.
“Teníamos más efectivos de las distintas fuerzas que personas presentes. Ni mis compañeros que trabajaron en la dictadura vivieron una situación semejante”, lamentó la periodista.
Actualmente, los gremios de locutores (SALCO), operadores (AATRAC), técnicos (SUTEP) y estatales (ATE) se encuentran en estado de alerta, mientras los trabajadores continúan asistiendo a cumplir sus horarios para evitar sanciones, bajo la consigna de “defender el derecho a trabajar y a informar”.

