El Arzobispo de Corrientes reflexionó sobre el significado de la Pasión en la actualidad. Advirtió sobre una “alerta roja” por la falta de empatía y expresó su profunda preocupación por la situación del Cotolengo Don Orione de Itatí.
En el marco del inicio de los días más sagrados para la comunidad cristiana, Monseñor Adolfo Larregain compartió un mensaje de profunda reflexión a través de 47 Millones. En un contexto marcado por la crisis económica nacional y los conflictos bélicos internacionales, el prelado instó a la sociedad correntina a no ser indiferente ante el “Cristo sufriente” que se manifiesta en el prójimo.
La Pasión como un hecho del presente
Larregain explicó que la Semana Santa no debe entenderse meramente como un recuerdo histórico de hace dos mil años, sino como un misterio de fe que “vuelve a acontecer hoy en nuestras propias vidas”. Para el Arzobispo, el dolor de quienes sufren soledad, adicciones o hambre es la continuación de esa misma pasión en el tiempo actual.
Un llamado a desarmar el lenguaje
Haciendo eco de las palabras del Papa Francisco, Larregain hizo especial hincapié en la necesidad de construir la paz desde lo cotidiano. Propuso la adopción de un “lenguaje desarmado y desarmante”, tanto en el trato personal como en las redes sociales.
“El gran conflicto de la guerra lo podemos bajar al espacio micro: la familia y nuestro entorno. Es fundamental ser instrumentos de paz y cuidar nuestras expresiones y gestos”, afirmó.
Alerta por el individualismo y el Cotolengo de Itatí
Uno de los puntos más críticos de su mensaje fue la advertencia sobre un “semáforo en rojo” ante el avance del individualismo. Larregain señaló que la pobreza en Argentina no es solo financiera, sino también afectiva, manifestada en el aislamiento y la soledad.
En este sentido, manifestó su preocupación por el Pequeño Cotolengo Don Orione de Itatí, que atraviesa una situación de vulnerabilidad. “Ahí está el Cristo sufriente en las personas con discapacidad y fragilidad. Invito a la solidaridad y al compromiso para no dejar caer esta obra”, pidió con firmeza.
Mensaje a la dirigencia y bendición de Pascua
Hacia el final de la entrevista, Monseñor Larregain dirigió unas palabras a quienes ocupan cargos en la función pública y la política, exhortándolos a trabajar por el bien común y la construcción de un futuro mejor para las próximas generaciones.
Concluyó con un deseo de esperanza para el próximo domingo: “Que todos podamos decir que hemos resucitado y que ayudamos a otros a tener ‘micro experiencias de resurrección’ a través de nuestros actos de amor y servicio”.

