El conflicto en Medio Oriente escaló drásticamente este domingo luego de que Israel lanzara una nueva ola de ataques a gran escala contra el corazón de Teherán, mientras Irán prometió una represalia de magnitud sin precedentes tras la muerte de su líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, abatido el sábado en una operación conjunta con Estados Unidos.
El ejército israelí informó que su fuerza aérea avanzaba para “establecer superioridad aérea y abrir el camino hacia Teherán”, y aseguró que aproximadamente la mitad de las reservas de misiles iraníes había sido destruida durante la guerra anterior de junio de 2025. En paralelo, la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que lanzará “en cualquier momento” la ofensiva “más feroz de la historia” contra Israel y bases militares estadounidenses en la región.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, calificó el asesinato de Khamenei como una “declaración de guerra contra los musulmanes” y afirmó que vengar su muerte es “un deber y un derecho legítimos” de la república islámica. Por su parte, el jefe de seguridad Ali Larijani prometió atacar a Estados Unidos e Israel “con una fuerza que jamás han conocido”.
En medio de la crisis institucional, Irán designó al ayatolá Alireza Arafi como miembro de un consejo de liderazgo interino que gobernará el país junto al presidente y al jefe del poder judicial hasta que la Asamblea de Expertos nombre a un nuevo líder supremo permanente.
El conflicto se expandió rápidamente a otros países de la región. Irán atacó por segundo día consecutivo objetivos en Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos e Irak, mientras misiles iraníes activaron sirenas de alerta en Jerusalén. Además, al menos ocho personas murieron en Karachi durante protestas frente al consulado estadounidense, y cientos de manifestantes intentaron tomar la Zona Verde de Bagdad, donde se ubica la embajada de Estados Unidos.
Ante la gravedad de la situación, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas convocó a una reunión de emergencia, mientras el organismo nuclear internacional anunció una sesión extraordinaria sobre Irán prevista para el lunes, a pedido de Rusia. El escenario refleja una escalada sin precedentes que eleva el riesgo de un conflicto regional de mayor alcance.

