El ADN y la genética en 6 hitos: cómo la ciencia cambió el presente y el futuro de la humanidad

Su nombre es ácido desoxirribonucleico, pero es más conocido como ADN. Imperceptible al ojo humano, esta sustancia es la responsable de que seamos lo que somos. Está presente en casi todo y define cada una de sus características. La ciencia que estudia y trabaja con él es la genética. Es por eso que, en el Día del ADN, Infobae dialogó con cuatro especialistas sobre los hitos que marcaron la historia de la humanidad gracias a su “asociación”.


 


Pasaron menos de 100 años desde que, un 25 de abril de 1953, el biólogo James Watson y el físico Francis Crick publicaron un artículo donde presentaron la doble hélice del ADN, gracias a experimentos que había realizado la química Rosalind Elsie Franklin. Sin embargo, resumir estos casi 70 años puede resultar antojadizo, ya que esta ciencia, en escasos años, demostró que podrá cambiar el presente y futuro de la humanidad.


 


1 - Un hallazgo que cambiaría la historia de la humanidad, aunque con algo de polémica


 


El primer paso en la “ciencia del ADN” fue describir su estructura: dos cadenas que serpentean un entorno a la otra. Actualmente señalada como la “doble hélice”. “Hace más de 50 años, Watson y Crick describieron la cadena de ADN y, mediante ella, pudieron explicar, básicamente, de qué estamos hechos los seres humanos y otras especies de seres vivos”, explicó a Infobae Pablo Kalfayan, médico especialista en Clínica Médica y Genética Médica (MN 122.754) e integrante del Programa Nacional de Cáncer Familiar, Instituto Nacional del Cáncer, Ministerio de Salud de la Nación de la Argentina


 


“En el 1952, Rosalind Franklin fotografía, por primera vez, la fibra de ADN. Después Watson y Crick publican la doble hélice. Pero la historia de esta mujer, que trabajó mucho, quedó empañada porque algunos aseguran que le robaron el crédito. Algunos dicen que ella les mostró una fotografía en un pasillo y, como era algo que ellos estaban trabajando, le encontraron la lógica”, señaló la doctora Soledad Kleppe, médica especialista en Genética y Enfermedades Metabólicas en el Instituto Médico de Alta Complejidad del Hospital Italiano. “Por décadas se trató de dilucidar y no se alcanzó, pero tras esta publicación se conocieron las bases piramidales de la genética”, agregó.


 


En 1962, James Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins, líder del laboratorio donde Rosalind Franklin se desempeñaba, recibieron el Premio Nobel de medicina. La mujer detrás de la imagen de rayos X que evidenció la doble hélice no fue reconocida, ya que en ese momento estos premios no eran otorgados de forma póstuma.


 


2- Con Dolly comenzó un cambio que hoy se cuenta por decenas


 


Para los “simples mortales” que no conocían el mundo del ADN, la clonación era un aspecto más cercano a una película de ciencia ficción que un hecho consumado. Sin embargo, Dolly mostró que no solo era posible, sino que se trataba de un camino que tenía mucho por delante. El 5 de julio de 1996, esta pequeña oveja saludaba al mundo y se posicionaba como el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta.


 


Sus “creadores” fueron Ian Wilmut y Keith Campbell, del Instituto Roslin de Edimburgo (Escocia), quienes eligieron dar a conocer su existencia a 7 meses de su nacimiento. Fue madre de 6 crías y a 7 años de su nacimiento, fue sacrificada por una enfermedad progresiva pulmonar. Pese a que su vida puede ser considerada como fugaz, Dolly inició un camino que cambiaría el mundo. Un ejemplo de esto es el proyecto que lideró el investigador del CONICET, Andrés Gambini, al producir los primeros embriones clones de cebras (algunas especies se encuentran amenazadas) utilizando óvulos de yegua (una especie que pertenece a la misma familia).


 


“Esta tecnología ha permitido generar embriones, gestaciones y nacimientos, desde la oveja Dolly en 1996 a la actualidad, más de 20 especies de mamíferos fueron clonados”, explicó Gambini a Infobae, quien además es miembro del Departamento de Producción Animal de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) y especialista en esta técnica. “La clonación de organismos es una forma artificial de reproducción asexual donde se logra producir individuos genéticamente idénticos y en la que no existe fecundación, es decir, no participan los espermatozoides en el proceso de generar las copias genéticas”, destacó.