Verano muy húmedo: en enero llovió el doble que el promedio en la ciudad.

Se acumularon 208 milímetros, una cifra que duplica la media, que es de 111 milímetros según los datos del Centro de Informaciones Meteorológicas de la Fich/UNL. Se registraron 15 días con precipitaciones.

En la ciudad de Santa Fe, las precipitaciones que se acumularon en enero casi duplican la media de los últimos diez años. Las lluvias dejaron 208 milímetros y la media, que surge de promediar los registro de 2009 a 2018, es de 111 milímetros, según los registros del Centro de Informaciones Meteorológicas (CIM) de la Fich/UNL De los 31 días que tiene el mes, en 15 los santafesinos tuvieron que tener el paraguas y la campera impermeable a mano, porque llovió.

Así y todo, se puede decir que la ciudad tuvo suerte: en el norte de la provincia, se registraron tormentas durante enero que acumularon en un solo día los 200 milímetros que precipitaron en un mes en Santa Fe. En Santa Fe, el temporal más fuerte se registró el miércoles 23 de enero. Durante esa mañana precipitaron algo más de 40 milímetros pero con mucha intensidad, lo que anegó calles en el centro y en los barrios hasta que los excesos fueron conducidos hacia los reservorios y estaciones de bombeo por el sistema de desagües.

Febrero también comenzó con pronóstico de lluvia. El Servicio Meteorológico Nacional anticipa la probabilidad de tormentas durante este viernes y la mañana del sábado. En Santa Fe, los especialistas del CIM explican que la presencia de un sistema frontal “aporta inestabilidad en la región central del país y está asociado con nubosidad y con probabilidad de lluvias aisladas, no descartándose mejoramientos temporarios”.

Una buena noticia es que para el fin de semana se pronostica un descenso de la temperatura y mejores condiciones climáticas por el ingreso de un sistema de alta presión en la región. Para el sábado se pronostica una temperatura máxima de 29° y para el domingo de 27°, de acuerdo al CIM.

El informe trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indica que hay un 86% de probabilidad de que se establezca una fase Niño —calentamiento del Océano Pacífico Ecuatorial— en febrero y marzo. Es un factor que aumenta las lluvias en el centro del país, en el Litoral y en el sur de Brasil, entre otras regiones.

En Estados Unidos, el Centro de Predicciones Climáticas de la Noaa (la Administración Nacional de la Atmósfera y el Océano en inglés) advierte que hay una alta probabilidad —más del 60%— de que el fenómeno de El Niño continúe durante el otoño, lo que implica que el riesgo de lluvias intensas va a continuar hasta casi el invierno.

En el Puerto de Santa Fe, la altura del río retrocedió un centímetro y midió 5,31 metros (el alerta es 5,30 metros). En Corrientes, Reconquista y La Paz también está descendiendo y el último pronóstico del INA estima que se replegará a 4,80 metros hacia el 12 de febrero en la ciudad. El dato es importante porque la situación es difícil en La Vuelta del Paraguayo, con 9 familias autoevacuadas. Esta semana, el municipio armó módulos habitacionales por si es necesario evacuar más familias.

En el puente sobre la ruta 70, cerca de Recreo, el Salado midió esta mañana 5,32 metros, una altura que está 36 centímetros por debajo del pico que se registró el lunes (5,68 metros). En la costanera santotomesina, el río descendió un centímetro y ahora registra un nivel de 5,43 metros, según los datos de la Secretaría de Recursos Hídricos de la provincia.