Costos. El asfalto modificado subió un 79 por ciento entre mayo de 2017 y el mismo mes de este año.En el Presupuesto 2018 el gobierno destinó 4.900 millones de pesos a la pavimentación y mantenimiento de rutas provinciales. Pero antes de terminar el primer semestre, Vialidad provincial tuvo que recibir un refuerzo del 25% de las partidas viales para mantener el ritmo de obras.

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El salto que dio el dólar en los últimos meses y la escalada de la inflación golpean de lleno en la obra pública. El administrador provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo, le dijo a UNO Santa Fe que los principales insumos para la obra pública se dispararon en el último año y que para no dar de baja ninguna de las 100 obras que está llevando adelante su repartición tuvieron que recibir un refuerzo presupuestario de 1.200 millones de pesos, lo que significa el 24,48% del presupuesto que tenía asignado para 2018 el plan vial de la provincia."Estamos con el plan de obras más grande de los últimos 50 años, tenemos más de 100 obras en marcha y ninguna está parada. Inclusive algunas están en su etapa de finalización. Pero sí estamos expectantes para ver cómo se resuelve el tema del dólar y la inflación en el país. Ya tenemos un refuerzo presupuestario para poder asumir toda esta situación nacional y preocupados por los incrementos que no se corresponden ni siquiera al dólar", aseguró.Seghezzo consideró "muy excesivo" el incremento de precios de los principales componentes de las obras y dio algunos ejemplos claros: el asfalto en el último año subió un 58%. Pero el asfalto modificado, con el que se hacen muchas obras, subió el 79% interanual. Además, el combustible tuvo un incremento del 42% interanual.Al ser consultado sobre cómo se explica semejante salto en el precio del asfalto modificado, Seghesso dijo: "El asfalto está atado al dólar, pero el dólar no subió un 79% en un año. Ahí entiendo que se manejan con la ley de la oferta y la demanda. El asfalto modificado es un insumo que utiliza mucho la provincia porque es un buen asfalto que aguanta las modificaciones de temperatura. Nosotros tenemos frío marcado en invierno y extremo calor en el verano y ese asfalto tiene menos posibilidades de deformación".En el país hay dos grandes proveedoras de asfalto, que es un insumo que se utiliza casi con exclusividad en la obra pública, por lo que el Estado nacional, las provincias y las municipalidades son los clientes. Una de las fabricantes es YPF y la otra es Shell. "Uno entiende que Shell se maneje con la ley de la oferta y la demanda, pero YPF no. Después hay empresas menores pero que no manejan el volumen que en Santa Fe estamos demandando", analizó el funcionario."Lo que creemos es que una empresa nacionalizada, como YPF, debería ser la reguladora del mercado y no subirse a la ley de la oferta y la demanda. Si es por la demanda, el precio sube y sube porque el mercado está libre. El asfalto es algo que solo se usa en la obra pública y la gente lo necesita porque eso significa vías de comunicación para la producción", agregó.Al ser consultado sobre cómo es el mecanismo para la compra de asfalto, el funcionario explicó: "En realidad nosotros compramos por licitación para las obras que hacemos. Pero las empresas que contrata Vialidad provincial a través de las licitaciones le compran a Shell o a YPF".Ante la pregunta de UNO Santa Fe sobre si la provincia tiene forma de saber si el aumento de precio del asfalto viene de las proveedoras o de las intermediarias que hacen las obras, Seghezzo respondió: "No, las empresas constructoras no son intermediarias en el precio del asfalto. En el contrato que firmamos con las constructoras tenemos una fórmula de redeterminación para ajustar los precios. Ellos no pueden variar su precio. Eso lo hacemos nosotros de acuerdo a los índices que tenemos"."Ante la licitación de una obra –explicó– gana la oferta económica más baja que cumpla con todos los requisitos técnicos y nosotros le reajustamos el precio para que no se fundan con la inflación a partir de una fórmula que nosotros establecemos en el pliego de la licitación. En esa fórmula de la redeterminación el precio del asfalto subió un 58%, que es mucho. Pero el asfalto que realmente compran las empresas, que es el modificado, subió un 79%. Y nos muestran las facturas de compra y es una preocupación que tienen los contratistas".El costo que tiene para la provincia hacer un kilómetro de ruta nuevo y el precio que paga por el kilómetro repavimentado varía de acuerdo a muchas variables. Pero Seghezzo dijo que en promedio se puede decir que a pesar de haber una gran variabilidad, pavimentar un kilómetro de ruta cuesta 17 millones de pesos. Mientras que la repavimentación está en 10 a 11 millones de pesos, con precios de marzo. "Aún el Ipec y Vialidad Nacional no publicaron los últimos índices y estamos esperando el último impacto de abril y mayo que aún se están relevando", advirtió.En tanto, sobre si esas diferencias de precio respecto al año pasado y que se profundizaron en los últimos meses hizo que Vialidad tenga que dejar de lado alguna obra, Seghezzo respondió: "De las obras no se baja ninguna. Sí, obviamente, en algunas obras vamos más lento. Cada obra es un mundo en sí misma. Hay obras que por el tipo de tareas que se está haciendo no se pueden parar y tienen que ir a una determinada velocidad. Pero hay otras que están en otro estadío, sobre todo en las etapas iniciales, que uno las puede llevar más lento con lo que se tiene una certificación menor y se va acomodando con el presupuesto del año"."Pero nosotros ya tenemos un refuerzo presupuestario para lo que resta del año", recordó y añadió: "Estamos expectantes porque Santa Fe no es una isla y estamos viendo qué va a pasar con el dólar, qué va a pasar con el crédito del Fondo Monetario Internacional y qué va a pasar con esta decisión de no intervenir en el mercado. Más allá de que el gobernador no va a discontinuar el plan de obras, tenemos que ver cómo evoluciona el panorama nacional para ver cómo cumplimos con todos los compromisos asumidos".El contexto nacional:Seghezzo también afirmó que en Santa Fe se aguarda con mucha expectativa la definición de las deudas que Nación tiene con la provincia. En este punto mencionó la deuda por coparticipación, por unos 50.000 millones de pesos, y también la del Fondo del Ansés, por 3.000 millones de pesos. "Este año le pagaron a la provincia de Córdoba 5.000 millones de pesos y entendemos que esos créditos van a entrar a Santa Fe", expresó y estimó que eso puede generar un nuevo empuje a la obra pública.También se quejó del rumbo que el gobierno nacional le dio a la economía. "Siempre que hay una ganancia muy grande del sector financiero en la Argentina, ahora con las Lebacs con tremendas tasas de interés o los saltos repentinos del dólar, siempre hay gente que se enriquece con eso. El dinero no se autogenera por lo que el enriquecimiento de los sectores financieros es con dinero que de algún lugar sale y normalmente es de la producción y de los trabajadores", dijo."Estamos en un momento –continuó– donde hay gente que tiene información de cómo se van a pagar las Lebacs, cuándo va a saltar el dólar y esa gente está haciendo muy buenos negocios. Pero ese dinero de algún lugar sale. De la producción, de los asalariados que perdieron poder adquisitivo, de los profesionales. Para mí eso es lo más grave de todo lo que está pasando ahora. Los que especulan y tienen buena información han ganado fortuna a costa de la gente que produce y trabaja"."Los incrementos en los precios no nos achican el presupuesto pero podemos hacer menos obras. Por eso hay que decir que es importante que Nación cumpla y pague sus deudas", concluyó.