Se trata de "Sistema Riachuelo" de AySA, una obra de saneamiento de desechos cloacales de 40 km de túneles que quedará concluida en 2021. Ya está trabajando la quinta tuneladora.

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La mayor obra de infraestructura del país es prácticamente invisible para los ciudadanos y no podrá ser exhibida terminada y funcionando hasta 2021. El conjunto que compone la arquitectura de "Sistema Riachuelo" de AySA configura la obra más larga de tunelería del país (más de 40 km), y supera al soterramiento de la línea Sarmiento de trenes (18 km). Este jueves, con la llegada de la rueda de corte, se puso en marcha la quinta tunelera, última pieza clave de un entramado que servirá para transportar los efluentes cloacales de 4,3 millones de personas del sur de la Ciudad y el Conurbano.Un total de cinco tuneleras excavaron (dos ya terminaron su trabajo y 3 continúan) diversos segmentos de la megaobra que en este momento funciona a pleno y en simultáneo en varios frentes. Con la última tunelera dieron inicio las obras de construcción del "Desvío Colector Baja Costanera", un túnel de 5,2 km, 4,5 m de diámetro a más de 24 m de profundidad que recibirá desechos cloacales de otros dos nuevos y los conducirá hasta la Planta de Pretratamiento Riachuelo que ya se construye en Dock Sud,Avellaneda.AySA, bajo la órbita del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda que conduce Rogelio Frigerio, encaró esta obra faraónica que costará u$s 1.200 millones con financiamiento del Banco Mundial (u$s 840 millones) y del Gobierno Nacional (u$s 360 millones). Este proyecto se encuentra entre los pocos que salieron ilesos de los ajustes que el Ejecutivo encaró tras el endurecimiento de la crisis.La prioridad de "Sistema Riachuelo" está dada por varias circunstancias entre las que se encuentran los plazos y compromisos para los desembolsos del BM, la necesidad de acatar lo dispuesto por la Corte Suprema en la causa "Mendoza" para el saneamiento del Riachuelo y la inesquivable urgencia de ampliar un sistema cloacal colapsado que tiene secciones de hasta un siglo de antigüedad, llevando las cloacas hasta los hogares de 1,5 millones de personas. Tal es la importancia estratégica que los distintos tramos avanzan pese a que, como en toda gran obra pública en el país, hubo contratistas privados salpicados por el caso "cuadernos" por coimas.Este jueves estuvieron presentes en la obra en Dock Sud la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y el ministro Frigerio en una suerte de impasse tras roces con el Fondo del Conurbano. Ambos se mostraron en esta obra hidráulica que plasma uno de los mayores hitos de su gestión y se yergue como una insignia clave de cara a la carrera hacia los comicios de 2019.