La campaña finalizará el próximo 30 de noviembre. Desde Salud Pública insisten en que los padres lleven a vacunar a los niños que tengan entre 13 meses y cuatro años. En el resto de la provincia se alcanzó un 80% de cobertura pero trabajan para aumentarla.

Seguir Leyendo
A menos de diez días de terminar la campaña nacional de vacunación contra el sarampión y la rubéola, en Posadas sólo se ha vacunado el 65% de la población objetivo por lo que, desde el Ministerio de Salud Pública, instaron a los padres a vacunar a sus hijos para evitar la reintroducción de dichas enfermedades en el país.“Lo importante es que los papás acerquen a vacunar a sus pequeños que están en el grupo de 13 meses a cuatro años”, indicó a PRIMERA EDICIÓN la responsable de Inmunizaciones de la cartera sanitaria, Blanca Duarte.La campaña nacional se inició el pasado 1 de octubre y terminará este 30 de noviembre y está destinada a niños entre los 13 meses y cuatro años para reforzar la protección frente al sarampión y la rubéola.El objetivo es reducir el número de personas susceptibles que se suman año tras año que surge, por un lado, de los niños que no fueron vacunados dentro del programa regular y, por otro, porque se estima que hasta el 10% de los que han sido vacunados no logran desarrollar la protección necesaria contra estas enfermedades.En Misiones la población objetivo alcanza un total de 101.000 niños. Sólo en Posadas hay 29 mil chicos que deben recibir su dosis adicional. “Posadas es donde más porcentaje de cobertura nos falta”, indicó Duarte y agregó que, hasta el momento, se alcanzó sólo “un 65%”.En el resto de la provincia, el porcentaje de cobertura aumenta a 80%, de todas maneras, Duarte indicó que se continuará trabajando para alcanzar a todos los niños que se encuentran dentro de la población objetivo.Para ello, las dosis de vacuna triple viral están disponibles en todos los vacunatorios de la provincia, como también CAPS y hospitales y, además, 600 agentes de salud recorren los barrios de cada localidad en todo Misiones buscando a los niños que deben ser vacunados.“Quienes se acercan hasta las casas están bien identificados. Son todos agentes de salud, enfermeros, agentes sanitarios y promotores vacunadores, todos habilitados para este fin. Están caminando, salen mañana y tarde a los barrios”, explicó Duarte.“La idea es que, sobre todo en zona Capital, los papás se acerquen a vacunar a sus pequeños” para “tratar de evitar la reintroducción del sarampión. Por eso necesitamos la mayor cantidad de niños vacunados y para ésto se hacen estas grandes campañas de vacunación”, explicó la responsable de Inmunizaciones.La vacuna no requiere orden médica y no es un refuerzo a las que se encuentran en el calendario, sino que es una vacuna adicional y obligatoria. “Es independiente a las vacunas que se tengan. Los chicos que están vacunados también se tienen que poner”, remarcó Duarte.Argentina ha logrado certificar ante la Organización Panamericana de la Salud (OPS) la eliminación de la rubéola y el síndrome de rubéola congénita en 2015 y del sarampión en 2016.Sin embargo, este año se registraron 12 nuevos casos de sarampión, por el momento, todos en Provincia de Buenos Aires. “En Misiones no hubo casos, pero vamos a seguir para tratar de vacunar a toda la población objetivo”, indicó la funcionaria de salud.La campaña nacional culminará el próximo viernes 30 de noviembre y, en ese entonces, se realizará una evaluación tanto nacional como provincial para determinar si es necesario que continúe algún tiempo más con el objetivo de alcanzar a todos los niños que deben ser vacunados.“Se informará llegado el momento. Las campañas se realizan en un corto tiempo y son de alto impacto. Eso es lo que necesitamos”, cerró Duarte.