Alarma. Es inminente el desmoronamiento de la zona afectada e insisten en que los vecinos deben evacuarla. A pesar de que el municipio alertó sobre el peligro e instó a evacuar un sector afectado de barrio Urquiza, mucha gente se aferra a su hogar.

Seguir Leyendo
En Diamante sigue el alerta por el posible derrumbe de la barranca en el barrio Urquiza. El temor de los vecinos se profundizó el lunes por la noche, atento a la lluvia que se desató en la región. Ante el riesgo, muchas de las familias que se niegan a abandonar sus casas para no perder lo poco o mucho que tienen decidieron irse a dormir a la casa de algún pariente o un amigo. No obstante, al mejorar las condiciones climáticas regresaron a su hogar.Mientras tanto, en la escuela N° 56 Francisco Ramírez se prepararon para recibir posibles evacuados. Hasta la medianoche aguardaron que alguno de los habitantes del sector más afectado llegara buscando refugio, pero no ocurrió. Su directora, Graciela Torres, contó a UNO que en la institución cuentan con un albergue y dispusieron de 16 lugares, que hasta ahora no fueron utilizados en el contexto de emergencia que se vive en la ciudad.Tampoco se albergó a algún vecino en la escuela N° 52, donde cedieron el salón del comedor para que el municipio acomodara 20 camas, mientras los alumnos almuerzan en una galería hasta que la situación se normalice y ya no se necesite este espacio, según comentó María del Carmen Gómez, la directora, quien recordó que en la década del 70 el establecimiento funcionaba en las inmediaciones del Cristo Pescador y también hubo un desmoronamiento que a su paso derribó el inmueble, por lo que les donaron otro, en una zona más estable."Esto no es de ahora, sino que este problema viene hace años, lo que pasa es que ahora se viralizó y con los drones se puede ver la magnitud de la situación", aseguró a UNO Claudia Zárate, quien vive en calle Urquiza al final, una cuadra antes de llegar a la enorme figura religiosa de 12 metros que es un ícono del lugar y a la cual ayer muchos le rezaron invocando protección para los vecinos que no quieren irse. Pero hasta la imagen de Jesús también está en riesgo y hasta estudian si es factible trasladarla para que no se destruya cuando una gran parte de la barranca termine de precipitarse.