El barrio Santa Rita II hoy sumó otras dos manzanas recuperadas tras la ocupación en 2012. Esta mañana el gobierno provincial le dio las llaves a los adjudicatarios de otras 46 casas. Las familias serán vecinas de las primeras 10 familias que habitaron el barrio en abril, de las otras 12 viviendas que adjudicó el municipio y las 42 entregadas por la provincia en agosto. En total, suman 110 las casas adjudicadas y entregadas, que llegarán al total de 180 en marzo, cuando se terminen las obras en las 70 unidades restantes.

 

 

El acto de entrega fue en calle Miguel Aguiar, entre Combatientes de Malvinas y Callejón Roca, en la flamante fachada de Cristian Chaldero. Allí el gobernador, Antonio Bonfatti, hizo el corte de cintas acompañado por el vicegobernador Jorge Henn, el intendente José Corral y funcionarios de la esfera provincial. 

 

En declaraciones a la prensa, Bonfatti sostuvo que la recuperación de este complejo habitacional fue “devolver justicia a aquellos propietarios reales, no los intrusos”. Por su parte el secretario de Estado del Hábitat provincial, Gustavo Leone, dijo que es “un mensaje para todos los santafesinos de que las cosas deben hacerse en forma legal, como es debido”.

 

Con voz propia

 

El barrio ya cuenta con alumbrado público, veredas y forestación. Las casas entregadas tienen una superficie de 63 metros cuadrados y constan de 2 dormitorios, agua potable, luz y desagües cloacales por sistema autónomo.

 

“Nos vamos a mudar cuando le coloquemos el piso y el mobiliario de cocina”, contó Karina Vidal, una de las beneficiarias a sus cuatro hijos. La alegría era proporcional al tiempo transcurrido desde que su esposo hizo la solicitud de vivienda en la dirección provincial: 9 años. Hoy viven en una casa prestada en barrio Santa Rosa, y la emoción responde a que “después de tanto tiempo, al fin vamos a tener algo propio”, contó.

 

Celso González es policía y dijo que “esta semana vamos a acondicionar la casa para poder mudarnos cuanto antes”. Vive en concubinato hace siete años, en una casa prestada de barrio Los Hornos, y se irá mudando a medida que esté en condiciones de habitarla: “Hay que ponerle el piso faltante y hacerle el cercado”.

 

Jesús Plazo es guardia de infantería del Batallón de Ingenieros de Santo Tomé, y todavía no pensó cómo hará para llegar a su trabajo. “Ya veré, lo importante es que tengo una casa para mi mujer y mis dos nenas”, opinó.

 

Todos los beneficiarios recibieron junto al juego de llaves de su casa una caja con la documentación de dominio correspondiente y material didáctico, y plantines de la Red de Viveros Intensivos de la provincia.