La automotriz General Motors decidió que en octubre y noviembre habrá cinco días de suspensiones en la planta de General Alvear, con el objetivo de paliar la caída de las exportaciones a Brasil.

 

 

La empresa decidió empezar a recortar la producción de vehículos a mediados de agosto, y en setiembre fueron cuatro los días en que la planta estuvo parada. Como la situación no se revirtió en este tiempo la automotriz decidió a partir de octubre sumar un día más de suspensiones a los 2300 empleados, según confirmaron a El Litoral voceros de GM.

 

Antonio Milici, secretario adjunto del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), advirtió que a pesar de los recortes en las horas de trabajo “los operarios seguirán percibiendo el 100 por ciento de su salario”.  Milici admitió que la situación más complicada de cara al futuro cercano es la crisis que atraviesa Brasil, que es el principal comprador de los autos que se producen en la planta que está a 15 kilómetros de Rosario.

 

El dirigente de Smata señaló que "actualmente la planta de General Motors tiene una producción de 19 autos por hora, mientras que hace un año y medio era de 32”. El 80 por ciento de la producción de la automotriz se exporta a Brasil.

 

El punto determinante para esta desaceleración en el ritmo de producción de la automotriz es el derrumbe de las ventas en el mercado de Brasil, que provocó un duro impacto en las exportaciones hacia ese país. Las terminales acusaron en el mes de setiembre pasado una caída de la producción del 42%,  mientras que las ventas se desmoronaron un 35,2%.

 

La parálisis del socio mayor del Mercosur obliga a las terminales locales a restringir sus regímenes de producción, tal como lo demuestran decisiones recientes tomadas por Ford, Fiat y Volksgawen, que también aplicaron planes de suspensión.