La periodista y legisladora porteña había ingresado al Sanatorio de la Trinidad para realizarse un chequeo médico por problemas de salud.

Seguir Leyendo
Débora Pérez Volpin pegó un primer gran giro en su vida al terminar el colegio secundario en el Nacional Buenos Aires: no, no iba a seguir el mandato familiar, y aunque se anotó en el CBC de Medicina, no iba a ser médica como su papá, el Doctor Pérez Volpin, ex director del Hospital Fernández. Ella iba a ser periodista.Muchos años después, frente el noticiero matutino de Canal 13, decidió dar otro volantazo en su vida: su ciclo como comunicadora llegaba a su fin para dar lugar a su carrera política. Ayer a la tarde, abruptamente, sin que nadie lo imaginara y mucho menos lo esperara, un sorpresivo giro truncó sus sueños de cambiar la sociedad desde la política. A la mañana entró al Sanatorio de la Trinidad para hacerse una endoscopía. Un estudio programado por algunos dolores estomacales que venía sufriendo. Pero algo pasó. La familia confirmó que se trató de un paro cardíaco en el marco de una estudio médico.Su colega Guillermo Lobo dijo en TN: "Débora no resistió la anestesia. Tuvo un infarto durante un procedimiento endoscópico". ¿No hay marcha atrás? No hay marcha atrás. Algo salió mal. Muy mal.Porteña, de 50 años, fue durante años una de las caras de las noticias en la pantalla de El Trece y TN. Estaba en pareja con el periodista Enrique “Quique” Sacco y tenía dos hijos, Agustín y Luna, fruto de una matrimonio anterior con Marcelo Funes, camarógrafo de El Trece. Agustín quiso -quiere- seguir los pasos de mamá: ser periodista. Mamá le sugirió estudiar Comunicación Social en la UBA. Igual que ella. Enérgica, estudiaba de noche y trabajaba a la mañana: mientras cursaba tarde en la Facultad de Sociales, el primer acercamiento de Débora al periodismo fue como productora en Radio Belgrano, en un magazine de Enrique Vázquez que salía al aire a las 7 de la mañana. Después vinieron otros trabajos: escribió en revistas como 13/20 y Emmanuelle y fue colaboradora de los diarios Clarín, La Nación y Diario Popular, hasta que en 1992, con apenas 25 años, entró como pasante a Canal 13.