El jefe de Gabinete dijo que los dirigentes gremiales no son francos "sobre el rumbo económico". Aseguró que no hay "apertura indiscriminada" de importaciones.

 

Seguir Leyendo
Mientras el sindicalismo argentino tomaba control de la calle con la multitudinaria marcha que terminó esta tarde anunciado un paro nacional para fin de mes, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, eligió las redes sociales para defender la posición oficial. “Muchos dirigentes gremiales no están siendo lo más francos posibles sobre el rumbo económico del país, que va a ser de crecimiento este año”.

La actitud positiva de Peña se contradecía con el clima del reclamo social que concentró la Confederación General del Trabajo (CGT) en el que se escucharon críticas e insultos contra la política económica de Mauricio Macri.

“Creemos firmemente que hay mucho trabajo por realizar y que el diálogo constructivo da sus frutos. Las puertas están abiertas”, tuiteó esta tarde Peña, luego retuiteado por @CasaRosada.

Empezó a escribir antes de que comenzara la desmovilización. “Desde el primer día planteamos que a través del diálogo y trabajando con los gremios íbamos a poder mejorar la realidad de los trabajadores”... “Sin embargo, lamentablemente -continuó Peña- este año la política electoral se está mezclando con la agenda de trabajo que tenemos que hacer en conjunto”.

Luego defendió las políticas económicas que el sindicalismo y la oposición critican. Por ejemplo, diño Peña “no hay apertura indiscriminada, sino estratégica: el 80% de los bienes que ingresan son bienes indispensables para la producción”. Publicó un cuadro sobre importaciones en 2015 y 2016 y luego dijo que todas las “acciones de gobierno tienen como foco genear más puestos de trabajo y hacer crecer a los argentinos”.