En las zonas más afectadas, cerca del epicentro, se registraron importantes daños en viviendas que quedaron desmoronadas, con los techos hundidos y agujeros en las paredes abiertas. En algunos sitios no hay ni agua. Bachelet viaja en estas horas al norte del país.

 

 

El terremoto d 8,4 grados Richter frente a Illapel, ayer al final de la tarde y que afectó a ocho regiones chilenas (y se llegó a sentir hasta en Buenos Aires) dejó 11 muertos y provocó la evacuación de un millón de personas en Chile, además de la formación de olas de entre tres y cuatro metros.

 

"Debemos lamentar la pérdida de las cinco personas que ya se han informado y agregar a otras tres, para hacer un total de ocho fallecidos", informó el ministro del Interior, Jorge Burgos. Horas más tarde, se confirmaron dos más. 

 

La Presidenta, Michelle Bachelet, viaja a la zona afectada, en el norte del país, junto a los ministros de Obras Públicas, Alberto Undurraga, y de Salud, Carmen Castillo.

 

En un primer momento, el Servicio Geológico de Estados Unidos reportó que el movimiento telúrico tuvo una magnitud de 7,9, pero rápidamente la corrigió a 8,4. Funcionarios estadounidenses indicaron que se produjo en el Pacífico a las 19:54 de la noche y que el epicentro estaba a unos 280 kilómetros (173 millas) al norte-noroeste de Santiago y a 55 kilómetros (34 millas) al oeste de la ciudad norteña de Illapel, así como a cinco kilómetros (4,8 millas) de profundidad.

 

Para el ministro del Interior la cifra de víctimas mortales es "baja, muy baja'' en relación con otros "fenómenos de esta magnitud''.