En medio de un discurso beligerante, en el que se acusó a la Argentina de "intimidar y coaccionar" a los habitantes de las islas Malvinas, el gobierno británico aceptó ayer colaborar con Cristina Kirchner para avanzar en el proceso de identificación de los 123 soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin como NN con un rótulo que reza: "Sólo conocido por Dios".

 

 

En su mensaje anual al gobierno de las Malvinas, el funcionario británico para América latina, Hugo Swire, instó a la Argentina a que se comunique con Londres y con la administración de los isleños de manera "formal" para instrumentar el proceso de identificación de los soldados que combatieron en la guerra del Atlántico Sur, en 1982. También acusó a la Casa Rosada de no haber presentado ese pedido.

 

El Gobierno rechazó la acusación y dijo que la Cruz Roja ya está trabajando en el tema.

 

En su mensaje a los isleños, Swire calificó como "lamentable" que la Argentina haya dicho "falsamente en los medios" que ya presentó la comunicación formal para avanzar con este proceso.

 

Desde el Gobierno, la respuesta no se hizo esperar: Daniel Filmus, el secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, dijo que "Swire desconoce cómo es este procedimiento o miente". Adujo que se trata de un caso humanitario que está coordinado por la Cruz Roja Internacional y no directamente entre la Argentina y el Reino Unido.

 

En diálogo con LA NACION, Filmus expresó que en las últimas semanas estuvo la Cruz Roja Internacional en Buenos Aires con el equipo de los ministerios de Justicia y Desarrollo Social, que está en contacto con los familiares de los caídos en Malvinas para gestionar autorizaciones y recolectar muestras de ADN. A su vez, reiteró que "la única manera que tiene Londres de avanzar en este tema es por medio de la Cruz Roja".

 

En 2012 Cristina Kirchner solicitó al Comité Internacional de la Cruz Roja su colaboración con el objetivo de hacer posible la identificación de los restos de los combatientes argentinos inhumados sin identificación en el Cementerio de Darwin. Según pudo saber LA NACION, hasta ahora ese proceso continúa. Familiares de los soldados caídos aceptaron colaborar para identificar los cuerpos y otros se rehúsan a hacerlo.

 

Ayer la Presidenta inauguró el Museo de las Malvinas en la ex ESMA, pero no habló del tema (ver aparte). La respuesta a Swire sólo llegó de parte de Filmus, luego de que el diplomático británico expresara que Gran Bretaña mantiene una "actitud solidaria frente a cualquier pedido argentino de colaborar en los esfuerzos por identificar a sus caídos". En ese instante Swire remarcó: "Hemos dejado en claro ante el gobierno argentino que, si ése es el deseo de todas las familias, lo apropiado es que el propio gobierno se comunique con nosotros y con el gobierno de las islas Falkland [Malvinas] de manera formal para instaurar un proceso que permita lograr este cometido".

 

En este sentido, el secretario para América Latina del Foreign Office calificó de "lamentable" que la Argentina denuncie "falsamente en los medios" que Londres todavía no haya recibido ninguna comunicación para avanzar con el proceso de identificación de los soldados NN.

 

"Estas cuestiones apelan a nuestro común sentimiento humanitario y no deben ser objeto de ningún juego político", dijo Swire.

 

APOYO DIPLOMÁTICO

 

En otro pasaje de su discurso, el diplomático británco adelantó que a partir de este mes todas las empresas de los territorios de ultramar (lo que incluye a las islas Malvinas) tendrán acceso a los servicios de la UK Trade and Investment. Es decir, la agencia de promoción de inversiones y comercio del Reino Unido.

 

Asimismo, Londres pondrá a disposición de los malvinenses toda la red de embajadas para apuntalar los esfuerzos económicos de los isleños. En rigor, este apoyo logístico de la diplomacia británica en las Malvinas estaba ofreciéndose de hecho por Londres desde hace tiempo.

 

Gavin Short, uno de los miembros de la asamblea isleña, expresó a LA NACION que ese anuncio fue recibido satisfactoriamente en las Malvinas porque "puede ser la identificación de las oportunidades de comercio tanto de importación como de exportación en nuestras islas".

 

El discurso de Swire hacia las autoridades isleñas tuvo otro pasaje relevante en cuanto al futuro de las Malvinas. Remarcó que el contrato firmado con empresas británicas y estadounidenses para realizar más perforaciones en 2015 "nos recuerda que la exploración y la explotación hidrocarburífera ofrece alentadoras perspectivas".

 

En todo momento Swire dijo que los esfuerzos de la Argentina de "intimidar y coaccionar" a los isleños no sólo "han fracasado", sino que han resultado "contraproducentes", ya que reforzaron en las Malvinas el sentimiento de unidad e identidad común.