Se impuso Alfredo Cornejo, apoyado por una amplia coalición opositora. Tras ocho años, el kirchnerismo dejará el poder en el quinto distrito del país. Cristina había jugado fuerte.

 

 

La UCR logró un triunfo contundente ante el Frente para la Victoria, con apoyo de un amplio abanico opositor que incluyó al PRO y al massismo, y recuperó la Gobernación de Mendoza tras ocho años de gestión peronista.

 

La lista de Cambia Mendoza que encabezó Alfredo Cornejo, derrotó a la del kirchnerista Adolfo Bermejo. Es el primer éxito de la alianza que sellaron Mauricio Macri y el radical Ernesto Sanz a nivel nacional, y  a magnitud del distrito –el quinto del país, con 1.349.718 electores– le dan un fuerte empuje al intento de polarizar con el oficialismo en las PASO presidenciales que intentarán desde el frente Cambiemos, que también integra la Coalición Cívica de Elisa Carrió.

 

 

 

A la hora de festejar su consagración –sucederá en diciembre al kirchnerista “Paco” Pérez– , Cornejo dijo que se trató de “una elección provincial” y adjudicó el triunfo a la UCR, pero admitió que el resultado “tiene un hecho simbólico” ya que “es la primera en el país en el que un oficialismo pierde la elección”. También sostuvo que “hay un deseo de cambio que se ha expresado en Mendoza y que aspiro que se exprese en la Nación”, sostuvo, tras agradecerle a Macri, que viajó especialmente para sumarse a la celebración, y al resto de los partidos que integraron el frente.

 

Para el oficialismo fue un duro golpe: Cristina había dado personalmente su apoyo a la campaña del FPV, al punto que fue a Mendoza y desde allí realizó anuncios por cadena nacional.

 

 

 

A diferencia de las PASO, en las que el escrutinio fue lento, esta vez no hubo demasiado misterio: a las 21.16, tras llamar a Cornejo para felicitarlo, Bermejo salió a la escena para “reconocer la derrota”. La premura se debió a que los boca de urna y los datos cargados ya anticipaban que la tendencia sería irreversible. Al cierre de esta edición, escrutados más del 90% de las mesas, la oposición le llevaba alrededor del 7% de ventaja.

 

“Es un gran orgullo para mí ser electo gobernador. Pero no sólo es un beneplácito personal: significa una inmensa responsabilidad”, fueron las primeras palabras de un emocionado Cornejo apenas se subió al escenario del búnker radical. El actual intendente de Godoy Cruz destacó “el fuerte apoyo” que recibió de los mendocinos. Y, pese a que en ese momento recién se habían escrutado poco más del 20 por ciento de las mesas, pronosticó un caudal de votos “histórico”. “Va a ser el porcentaje más alto para un gobernador en los últimos 20 años”, indicó.

 

“Y a eso –siguió Cornejo– se suma una perlita: contamos con la primera vicegobernadora mujer de la historia de Mendoza”, en alusión a su compañera de fórmula, la senadora cobista Laura Montero.

 

La euforia de la militancia radical contrastó con el discurso del gobernador electo, que en todo momento buscó equilibrio. Evitó frases grandilocuentes, sin tinte revanchista, pese a los fuertes cruces que protagonizaron durante la campaña. “Quiero poner toda mi humildad para lo que viene. Hemos triunfado ante un grupo de poder muy fuerte, pero debemos invitarlos al diálogo constructivo y crear un clima de convivencia política”, consideró. Con altos índices de aprobación en Godoy Cruz, aseguran en el radicalismo que un punto alto de Cornejo es la gestión. “Les aclaro que mañana (por hoy) no hay asueto”, les cortó el festejo a su equipo en medio de su discurso.

 

Los festejos en la sede radical recién comenzaron cuando llegaron las primeras buenas noticias desde el Centro de Cómputos. Durante toda la jornada se cuidó al extremo cualquier gesto anticipado. Incluso Sanz, quien arribó antes que Julio Cobos, esquivó hacer pronósticos pese a que ya se hablaba de una ventaja importante. Pero pasadas las 21, en medio de un corte de luz y mientras se aguardaba la llegada de la dupla ganadora y del líder del PRO, el diputado Enrique Vaquié ofició de vocero y anticipó una “tendencia muy favorable” a favor del frente. Y aseguró que, además de “tener un nuevo gobernador electo”, se apoderarían de muchos municipios. En total, el frente se quedó con 11 de los 18 distritos, incluidos Guaymallén y Las Heras, los dos más grandes de la provincia.

 

En medio de un panorama polarizado, la tercera fórmula obtuvo un resultado más que decoroso: se trata de la candidata del Frente de Izquierda, Noelia Barbeito, quien mejoró el piso de las PASO y superaba los 10 puntos.