El líder del PRO admitió que “tiene una lógica” la idea de ir a las PASO con una sola fórmula, como hará el kirchnerismo. Pero se acopló al rechazo de sus socios.

 

 

Duró un suspiro. O tal vez fue nada más que una expresión de deseos de una parte interesada. Ni Elisa Carrió ni Ernesto Sanz depondrán sus precandidaturas presidenciales para apoyar la de Mauricio Macri. Ayer los tres aspirantes del frente Cambiemos ratificaron que competirán en las PASO y echaron por tierra las especulaciones que se tejieron un día antes desde sectores del radicalismo y del PRO que sugerían que la líder de la Coalición Cívica podía ser la candidata al Parlasur y el titular del radicalismo el vicepresidente que Macri finalmente anunciará hoy.

 

El jefe de Gobierno rompió el hielo. “No, no está siendo evaluada esa posibilidad”, sostuvo temprano a radio Mitre, cuando fue consultado sobre la posibilidad de que sus aliados se bajaran de la carrera presidencial para apoyarlo y así contrarrestar la flamante lista única de Frente para la Victoria. Por un segundo se mostró más ambiguo y admitió que la hipótesis de lista única “tiene una lógica, porque no hay PASO en el oficialismo, queda solamente la nuestra. Y también la del Frente Renovador con (José Manuel) De la Sota. Pero no está siendo evaluado”, insistió.

 

En el radicalismo estaban molestos. Sanz, a la cabeza. “No sé de dónde sale esa especulación, pero en el espacio que nosotros conformamos el 9 de agosto habrá competencia por la candidatura presidencial, la competencia de tres personas, de tres espacios, eso nunca ha estado en tela de juicio, nunca se ha puesto en duda ni siquiera nunca lo hemos discutido”, dijo.

 

Desde el entorno del senador mendocino, consultados por Clarín sobre la eventualidad de –si los números lo reclamaran– deponer su candidatura, fueron tajantes: “la única dinámica es que el 9 de agosto, Ernesto será candidato”, dijeron. El titular de la UCR también blindó su candidatura con una última declaración. “Vamos a utilizar las PASO porque es una buena herramienta y además, no hacerlo sería faltarle el respeto a la sociedad”, señaló. Le resultaría casi imposible volver de esa sentencia.

 

Carrió, la tercera presidenciable del frente opositor, también desechó que hubiera analizado dar un paso al costado. “Cambiemos es una fuerza democrática y pluralista que no usa los recursos autoritarios y fascistas de Cristina Kirchner; al desequilibrio del poder estatal hay que oponerle la mesura, la tranquilidad y la experiencia para un cierre educado y respetuoso”, sostuvo a través de un comunicado. En el mismo texto lanzó una advertencia puertas adentro. “Llamo a todos, sobre todo a los operadores sin experiencia en cierres presidenciales que eviten poner en juego la credibilidad de este Frente”, señaló.

 

En el comando macrista reflexionaban ayer que esa opción nunca fue analizada, impulsada o consensuada con Macri. Sostenían que fue la apuesta individual de uno de los negociadores del PRO. No era, sin embargo y contrariamente a lo que planteó Carrió, un operador inexperto sino todo lo contrario. Quienes piensan como él, ayer no ocultaban su resignación. Entre quienes apuestan a la fórmula “pura” del macrismo recalcan la importancia de que la diferencia entre el oficialismo y Cambiemos no sea gravitante en la primaria.

 

Los rumores de tironeos van más allá de la primera línea. Ayer trascendió que el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, podría dar un paso al costado porque se relegan a sus hombres en las listas bonaerenses Voceros del jefe comunal se apresuraron en negarlo y adelantaron que hoy habrá una reunión entre las partes para ultimar detalles.

 

En las provincias, las listas de legisladores se dirimirán con listas unificadas en la mayoría de los distritos y con primarias en otros. Para el Parlasur podría haber competencia. Una vez que Macri oficialice su fórmula habrá una nueva foto entre los tres precandidatos presidenciales.