Con motivo de reforzar la seguridad en la todo el Norte argentino, en lo que respecta a la aeronavegación, el Ministerio de Seguridad de la Nación que conduce Patricia Bullrich; la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) a cargo de Tomás Insausti y dependiente del Ministerio de Transporte de la Nación, y el Ministerio de Defensa, refuerzan medidas para la detección de vuelos irregulares.En este sentido, a partir de julio de 2018 será obligatorio el uso de equipos respondedores (ATC Transponder) o de Sistemas de Vigilancia Dependiente Automática (ADS-B) en las aeronaves con matrícula argentina que realicen actividades agrícolas y se hará extensivo a aviones que realicen actividades de aviación general a partir de enero de 2019. Se aplicará a las aeronaves que operen dentro de la Zona de Identificación de Defensa Aérea.Esta medida es resultado del trabajo en conjunto entre los Ministerios de Seguridad –a través de la Subsecretaría de Control y Vigilancia de Fronteras a cargo de Matías Lobos-; Transporte, Defensa y la ANAC. La misma permite reforzar el monitoreo y la prevención del tránsito aéreo irregular sobre el área del Paralelo 29° y hacia el norte (los límites internacionales con Chile, Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay).El Transponder es un transmisor que es captado por radares militares o civiles para controlar que los vuelos sean lícitos y que el avión cuente con la habilitación para volar. Junto con el plan de vuelo, se puede controlar, efectivamente, el recorrido que realiza y si cumple con la ruta habilitada.De esta manera, se podrán discriminar las avionetas civiles que cuenten con los transmisores de aquellos que vuelan de manera irregular para reforzar los controles de detección de los vuelos no habilitados, los cuales pueden tratarse de actividades ilícitas, ya sea transportar droga u otro tipo de sustancias.