La municipalidad misionera de Santa Ana, situada a 50 kilómetros al norte de Posadas, se convirtió en un escenario de un fuerte conflicto político. El Concejo Deliberante de ese municipio aprobó el jueves la renuncia indeclinable del intendente del Frente Renovador misionero, Pablo Castro, y en su lugar ya nombró a su sucesor.

 

 

Sin embargo, el propio Castro negó que haya firmado la supuesta renuncia y aseguró que el documento fue falsificado y que su sello fue robado de su oficina. Esto motivó que se atrinchere en la municipalidad con el respaldo de sus seguidores y una fuerte custodia policial.

 

Tal como consigna Tiempo Argentino, Castro había suplantado a la ex intendenta renovadora Mabel Pezoa el 10 de diciembre de 2013, cuando ésta asumió como diputada provincial.

 

El conflicto fue sorpresivo, tanto que los propios vecinos pensaron que se trataba de la derivación de una protesta policial ocurrida la semana pasada. En el Concejo Deliberante apareció la nota firmada por Castro y los ediles aprobaron sin demasiado trámite la renuncia. Tras eso, juró como nuevo intendente el concejal Aníbal Closs, quien está primero en la lista sucesoria.

 

Pero Castro no se quiso ir: se atrincheró en la municipalidad, donde se mantenía rodeado de sus colaboradores y un grupo de vecinos.

 

"No me van a sacar de acá. Esto es lo que lograron con la protesta de los policías de la semana pasada. Querían tumbarme", acusó el intendente depuesto, que había sido señalado como el responsable de "fogonear" el piquete policial. El jefe comunal culpó a la ex intendenta y actual diputada provincial Mabel Pezoa de ser la autora intelectual de este hecho. "Ella hizo todo esto porque yo descubrí algunas cosas raras bajo su gestión, y además porque removí a su gente, entre ellos a su hija que cumplía funciones en la tesorería y no rendía cuentas. Por supuesto que ante las supuestas irregularidades cometidas por esta personas presenté la documentación en la justicia."

 

Castro sostuvo que su presunta renuncia no tiene sentido, ya que busca un nuevo mandato. "¿Cómo voy a renunciar si quiero ser reelecto? La única manera que no llegue a la elección es sacarme del medio con este golpe institucional", agregó. El alcalde aseguró que se quedará en su oficina "hasta que el presidente del partido y titular de la Cámara de diputados de la Provincia, Carlos Eduardo Rovira, y el gobernador Maurice Fabián Closs lo citen "para charlar de lo que está sucediendo". "La decisión que tome el gobernador y el presidente del partido la voy aceptar, pero confío sobre todo en la dirigencia de mi partido", expresó.