Una resolución del Senasa por la supuesta aparición en algunos cultivos de frutas afectadas con diaphorina y HLB, prohíbe la venta de cítricos misioneros;el sector corre peligro de perder exportaciones a países de Europa y Asia.   

 

 

La producción de limones, naranjas, pomelos y mandarinas corre el riesgo de perderse debido a una medida adoptada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Alimentaria (Senasa), que cerró las fronteras de esta provincia al entender que algunos cultivos en Iguazú, están afectados por diaphorina y HLB, según comentó el agricultor Ricardo Ranger.

 

En declaraciones al sitio digital Misiones Cuatro, Ranger, radicado en Eldorado, advirtió que 600.000 kilogramos de frutas cosechadas en sus chacras de la zona (distante 220 kilómetros al norte de Posadas), listas para su colocación en mercados de Rusia y Singapur "se perderían en pocos días como consecuencia de una resolución adoptada en Buenos Aires, mientras el Gobierno local no realizó gestión alguna para evitar que varios establecimientos dedicados a este cultivo se fundan, lo que implica pérdidas millonarias para una actividad genuina como la nuestra", puntualizó.

 

Seguidamente recordó que planteó el problema al ministro del Agro, José Luis Garay, pero hasta ahora no tenemos respuesta "mientras la fruta encajonada, lista para exportar se pudre. Los contratos con compradores de Rusia ya fueron cancelados. Los mercados extranjeros ahora comprarán cítricos de Bolivia".

 

Según Ranger, "sin avisarnos previamente, el Senasa cerró las fronteras de Misiones pese a que aquí antes de cargar las frutas hacemos un bañado con sustancias químicas para eliminar la diaphorina". Acerca de gestiones en busca de soluciones por parte de funcionarios del oficialismo misionero, expresó: "nadie dio respuestas ni hizo nada. El gobernador Maurice Closs, el ministro Garay, el intendente de Eldorado, Hermes Aguirre, varios diputados del FPV saben la crítica situación que estamos pasando pero no dan bola, no nos atienden"

 

"Que me escuche Closs -continuó- es inhumano lo que hace con el sector. A mí nunca me recibió, le pedí una reunión por medio de todos de los funcionarios, jamás me recibió", sostuvo finalmente el agricultor al borde del colapso.