Los efectivos de Prefectura y Gendarmería Nacional volverán a abocarse a una de las principales tareas para los que fueron creadas estas fuerzas, como sucederá en Misiones con el mayor control de las fronteras. Ello, al quedar sin efecto los programas de seguridad Cinturón Sur y Centinela, implementados por el kirchnerismo para controlar con estas fuerzas la seguridad en el conurbano bonaerense y la zona sur de la Ciudad. 

Seguir Leyendo
El retorno de estos efectivos será de manera progresiva, para abocarse a las nuevas misiones propuestas por el gobierno nacional, como la de un mayor control migratorio, objetivo al que se apunta también mediante la creación de la Comisión Nacional de Fronteras, oficializada ayer. 

En Misiones, los escuadrones llegaron a operar con la mitad de sus efectivos, al disponerse el traslado para brindar seguridad a los ciudadanos asentados en el conurbano bonaerense. Se estimó la rotación de unos 300 uniformados de Misiones.

En reemplazo de estas fuerzas federales, por entonces, el Ministerio de Defensa movilizó a 1.500 militares, integrantes de la Brigada V de Salta y la Brigada XII de Misiones, para vigilar la frontera. Entre las misiones originales de Gendarmería en la provincia se encuentra el control de los pasos fronterizos.

La Gendarmería Nacional se encuentra desplegada en la totalidad del territorio argentino, el cual cuenta con una superficie continental de 2.791.810 de kilómetros. En este contexto, entre sus funciones se encuentra el control de la frontera terrestre de 9.376 kilómetros y responsabilidad en 22.443 kilómetros de autopistas y corredores viales. 

En total, desde distintos puntos del país se habían trasladado 3.700 efectivos de Gendarmería y Prefectura a Buenos Aires. Sin embargo, ahora retornarán a sus lugares de origen de manera progresiva, como sucederá con los gendarmes y prefecturianos que cumplían originalmente actividades en Misiones.

A su vez, con el fin de incrementar los controles migratorios, el gobierno nacional creó ayer la Comisión Nacional de Fronteras, para una lucha más integral contra el narcotráfico, la trata de personas, el contrabando y otros delitos trasnacionales. 

Siempre mediante decreto, el gobierno de Cambiemos declaró como centros de frontera a los pasos internacionales para el caso de Misiones, Posadas y Encarnación e Iguazú y Foz de Iguazú, Brasil.

La nueva medida se suma a la puesta en marcha del sistema de Información Anticipada de Pasajeros (API) en aviones y cruceros, que busca restringir el ingreso al país de extranjeros con antecedentes penales y acelerar la salida de aquellos que sean condenados por delinquir. La Comisión Nacional de Fronteras funcionará en el ámbito de la Jefatura de Gabinete.

La seguridad en los puntos fronterizos, según el Boletín Oficial, será responsabilidad de la Gendarmería y de la Prefectura, mientras que el Departamento Interpol de la Policía Federal y la Dirección de Migraciones estarán abocados a la actualización sistemática y permanente de los registros de aptitud migratoria en lo referente a los pedidos de captura nacionales e internacionales.