La víctima, de catorce años, admitió ante su madre que el día en que fue abusada, no ingresó al colegio --asiste al turno mañana-- y acompañó a su amiga hasta la vivienda de otro adolescente que asiste al mismo curso.

 

Seguir Leyendo
Lo que parecía una rebeldía juvenil tuvo un dramático desenlace. La chica fue obligada a tomar una bebida destilada, con pastillas, que no pudo identificar. Con sus fuerzas debilitadas, fue violada por los cuatro adolescentes que estaban en el lugar. Su amiga habría presenciado el abuso, sin intervenir.

 

Según el diario Clarín, en un primer momento la víctima mencionó a dos de los involucrados, que fueron demorados y luego entregados a sus familiares por disposición de un Juzgado Correccional y de Menores de Posadas, ya que serían inimputables por su edad.

 

Con el paso de los días, la adolescente pudo ir reconstruyendo lo sucedido y mencionó a otros dos compañeros de colegio, como partícipes del hecho.

 

La madre de la menor contó que fue un remisero quien salvó a su hija. "Este hombre vive enfrente de la casa donde ocurrió todo e intervino cuando escuchó los pedidos de auxilio de mi hija", relató la mujer.