Hasta el momento, fueron 500 los casos febriles denunciados, de los cuales sólo dos dieron positivo para dengue, siendo los otros descartados. Mientras, en febrero de 2016, la Provincia ya había notificado 3.000 pacientes infectados, número que fue quintuplicado por los informes del Ministerio de Salud de Nación en su Boletín Integrado de Vigilancia.

 

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El país atravesó el brote más severo de dengue de los últimos 25 años. Una vez que cesó la circulación viral, en mayo pasado, se invirtió esfuerzo y dinero para no repetir una situación de caos que en números significó 41.207 enfermos, de los cuales casi un 60 por ciento corresponden a Misiones.

Los factores que incidieron en que el contexto actual sea completamente distinto son múltiples; no obstante las autoridades y los especialistas destacan un par: los trabajos de limpieza y descacharrización, por un lado; y las bajas temperaturas que se presentaron en invierno, por otro.

"Hubo un trabajo ininterrumpido en este período de interbrote, siendo responsables en la descacharrización, además de la capacitación a sectores sociales y el compromiso de todos los ámbitos del Estado provincial", argumentó el ministro de Salud, Walter Villalba, en diálogo con El Territorio e insistió "el dengue se convirtió en política de Estado".

"Algunos factores climáticos inciden o bien favorecieron este contexto. Todo es multicausal. En 2016 hubo varias heladas que no tuvimos en 2015", dijo el ministro, y agregó: "En época de interbrote ses le hace estudios serológicos a todos los cuadros sospechosos, los reactivos fueron financiados por la Provincia, porque Nación no los envió".

Desde el Instituto Nacional de Enfermedades Tropicales, que funciona en Puerto Iguazú, destacaron los operativos de vigilancia epidemiológica para evitar la propagación del virus.