Presionado por el sector industrial, el gobierno paraguayo anunció que se considera la posibilidad de militarizar la frontera como medida para frenar el masivo contrabando, desde la Argentina principalmente, según indicó la prensa del vecino país.

 

 

El viceministro de Industria y Comercio, Pablo Cuevas, se refirió a algunas medidas que se barajan para tratar de parar o al menos disminuir el ingreso ilegal de productos desde la Argentina y el Brasil. Al ser consultado sobre la posibilidad de una militarización en las fronteras, el subsecretario de Estado reconoció que ello “no es imposible” y aseguró que incluso “se está trabajando en eso”, publicó el diario ABC color de Asunción.

 

Con respecto al momento en que se podría definir la estrategia, aclaró que aún todo está en estudio y se prevé coordinar acciones entre varias instituciones. “Queremos que todo lo que pueda hacer el Estado lo haga para frenar el contrabando”, expresó.

Pese a los operativos y las consecuentes incautaciones, el contrabando se torna un problema que el gobierno aún no puede contener.

 

Varios sectores perjudicados piden medidas más firmes, considerando que se genera una competencia desleal con los negocios legalmente constituidos en Paraguay. El principal punto de ingreso de productos constituye Clorinda, Argentina, donde los precios son inferiores en relación a los del Paraguay, debido a la diferencia cambiaria y al subsidio que aplica el gobierno argentino a algunos rubros.

 

A fines de 2013, el gobierno de Horacio Cartes inició un fuerte operativo, denominado“Hendy”, que continúa hasta la fecha. En un principio, los trabajos se realizaron con apoyo de efectivos militares. Las autoridades brasileñas anunciaron días atrás que igualmente prevén aplicar más controles en la frontera con Paraguay, ya que lo consideran igualmente el principal proveedor de productos de ingreso ilegal.

 

Cuevas confirmó que el planteamiento de dotar de militares las zonas fronterizas, tanto por agua como por tierra con Brasil y Argentina, nació del propio Ministerio de Industria y Comercio, a cargo Gustavo Leite.

 

Dijo que actualmente se está trabajando en analizar la situación jurídicamente, ya que no está contemplado en la Constitución que efectivos militares puedan estar en la calle en este tipo de operativos.

 

Para Cuevas, la militarización de puntos estratégicos sería un gran avance para evitar el masivo ingreso de productos de contrabando, situación que es denunciada constantemente por el sector industrial paraguayo, indicó ABC color.

“Sería bueno empezar poniendo militares en los puestos fijos y también en los móviles, de tal manera que podamos tener un apoyo más fuerte a la hora de realizar los controles que venimos haciendo”, agregó Cuevas.

 

Señaló, a modo de ejemplo, lo que hace Brasil con sus operativos anticontrabando, cuando “blinda” su frontera con tanques, aviones y miles de soldados en estrictos controles. Si bien la capacidad paraguaya no da para algo semejante, la idea de la UIC es poder al menos contar con unos 300 militares y policías para emprender estos trabajos.

 

En efecto, con esta cantidad de efectivos militares ya se había arrancado el operativo “Hendy” en noviembre de 2013, recordó Cuevas. Dijo, sin embargo, que hasta ahora no se definió la cantidad de militares que solicitarán, ya que aún falta saber si el pedido tendrá el visto bueno del Ejecutivo.

 

Los principales puntos de ingreso de mercadería ilegal al mercado local lo constituyen Puerto Falcón, Nanawa (ex-Puerto Elsa), Encarnación e Itá Enramada, en la frontera con Argentina; y Ciudad del Este, Salto del Guairá y Pedro Juan Caballero, con Brasil.

 

En el sitio oficial del gobierno paraguayo, Cuevas también se refirió a la devaluación del peso argentino y su implicancia. Al respecto el viceministro de Comercio exteriorizó la preocupación sobre el tema. “Es lo que más preocupa”, respondió. Mencionó además que se está viendo la manera de efectivizar el control y que “el gran contrabandista no se valga de la desgracia de la ciudadanía para hacer sus actos delictuales”.

 

“Hay que mejorar el control, hay que cambiar la metodología, ellos (contrabandistas) también miran otros procedimientos y nosotros tenemos que ser más ágiles en mirar nuestros procedimientos para poder controlarles mejor”, comentó tras especificar que se pretende hacer modificaciones también en el sistema de control nocturno. Remarcó que se busca evitar la saturación de procedimientos.