Se cumplieron ayer 24 horas del corte de ruta materializado por familias asentadas en un predio municipal denominado barrio San Miguel. Los vecinos reclaman el restablecimiento del servicio de energía eléctrica cortado el pasado viernes, ya que aparentemente acumulaban una importante deuda en el medidor que abastecía a unas 30 familias.

 

Seguir Leyendo
De hecho, estas familias contaban hasta hace poco con energía que les proveía una tercera persona a cuyo nombre estaba el medidor, que en los últimos meses acumuló una deuda cercana a los 20 mil pesos y que obligó a la empresa REFSA a cortar el suministro.

Se trata de un cable que cruzaba por debajo de la ruta 86 -bajo tierra-, para abastecer a las precarias viviendas en medio de una telaraña peligrosa de cables.

Ayer, una mujer afectada por el corte del suministro eléctrico exhibió las boletas impagas por el servicio acumuladas en los últimos meses, que totalizaba unos 20 mil pesos y que motivó la suspensión del servicio que recibían de manera irregular.