Habilitan el paso cada cinco horas aproximadamente. Algunos conductores que intentaron cortar camino por el barrio Namqom recibieron “lluvia” de escombros y ladrillazos

 

 

Este domingo continuaba el corte en la ruta 11, a la altura de Namqom, iniciado por vecinos del barrio Namqom en reclamo de “una mejor distribución de viviendas” para esa comunidad aborigen. 

 

Mientras el corte ya lleva cinco días, el malestar de los conductores va en aumento, incluso hay reiteradas quejas por agresiones a personas que, ante la imposibilidad de transitar por la ruta 11 debido al corte, optaron por cortar camino por el barrio Namqom. Ya sean familias o personas solas, al recorrer el barrio fueron agredidos por “lluvia de escombros” y ladrillazos. “El momento que pasamos fue tremendo, iba con mis chicos atrás (en el auto) y esta gente salió de la nada y comenzó a tirarnos pedazos de ladrillos. Es increíble que lleven un reclamo a estos extremos, nosotros somos una familia de formoseños que vivimos y trabajamos acá”, relató Silvio, vecino del barrio República Argentina, a este Diario. 

 

Denuncias

 

Días atrás la Defensoría del Pueblo de la Nación tomó declaraciones para realizar las denuncias pertinentes por los incidentes ocurridos entre el grupo de originarios y la Policía el pasado miércoles, y por el cual varias personas resultaron lesionadas. En esa oportunidad afirmaron que mujeres y niños fueron heridos en el enfrentamiento con la fuerza. En apoyo a la causa, se iniciaron nuevos cortes a lo largo de la ruta nacional 81, especialmente en las localidades de Bartolomé de las Casas y Estanislao del Campo.

 

En tanto, los manifestantes aseguran que las viviendas se construyen para “los punteros políticos” y reclaman que se otorguen casas a “los que necesitan”. 

 

Desde que inició la medida de protesta en la ruta, se forman largas filas de vehículos, en su mayoría camiones, que deben esperar cerca de cinco horas cuando los manifestantes levantan el corte por un breve período de tiempo y vuelven a cerrar el paso.

 

La Policía de la provincia y Gendarmería Nacional custodian y ordenan la circulación de vehículos que -en caso de continuar viaje- deben optar por un camino alternativo de tierra.