Elbio Eduardo Araujo es recordado por una anécdota emocionante en plena guerra. Había terminado el servicio militar pero quería alistarse igual: "La patria me necesita", dijo. Sus familiares visitarán su tumba en las islas.

 

Seguir Leyendo
Familiares de caídos en la Guerra de Malvinas irán a la isla en un viaje sin precedentes, para colocar una placa e identificar las tumbas de sus seres queridos en el cementerio de Darwin. Entre los casi 90 soldados identificados, está el entrerriano Elbio Eduardo Araujo.Araujo nació en Colón, el 2 de septiembre de 1962. Era hijo de Elbio Laureano Araujo y de María del Carmen Penón. Tenía tan solo cuatro meses de edad cuando su familia se trasladó a Capital federal.Allí realizó sus estudios primarios en el Instituto"Elías Riopedre" de Palermo y los secundarios en la Escuela N° 14 "Tristán Achaval Rodríguez". Sus amigos lo llamaban "Agapito", "Cabezón" y "Ñato".Acostumbraba a pasar sus vacaciones de verano en Colón, donde residían sus familiares y amigos íntimos. Durante su estancia en la provincia, animaba fiestas y reuniones con ayuda de su guitarra, con canciones de sus artistas preferidos: Sui Generis, Luis Alberto Spinetta y Morris.Quienes lo conocieron aseguran que también interpretaba el estilo de música folklore. Además, era un amante de la pesca y los fogones en la playa, era enérgico y activo. Le gustaba andar a caballo, hacer asados, e ir a bailar con amigos.También jugaba al fútbol e intentó hacerlo de modo profesional en River Plate. Sus allegados lo recuerdan como un "ser con luz propia". Extrovertido, agradable, gracioso. Su casa era refugio de amigos, quienes recuerdan su comicidad como un tesoro incondicional de su carácter.Tuvo incursiones en el ámbito laboral como repartidor de pastas, colaborador en un almacén, ayudante en el circo, entre otros oficios. Era un joven emprendedor y hábil. Capaz de ejercer cualquier actividad para solventar sus gastos.En 1979, se radicó en Berazategui. Cursaba el 5º año de sus estudios secundarios cuando se inició el acontecimiento histórico del que fuera protagonista y partió al área del conflicto, con la más genuina convicción.Sus compañeros de curso se sentían hondamente impactados por el vacío que dejó su ausencia, ya que era un joven bullicioso y encantador. Había sido incorporado al Ejército Argentino revistando en el Regimiento Infantería Mecanizado 7 "Coronel Conde", de la Ciudad de La Plata.En él cumplió su período de instrucción y de servicio militar. Iniciado el conflicto bélico de Malvinas, fue transportado a las islas el martes 13 de abril de 1982. Arribó, vía aérea, a las 11 de ese día.Luego fue destinado a la defensa de Monte Longdon, en la isla Soledad. Habla de su espíritu el hecho que allí, con una lata de dulce de batata vacía, empezó a tocar la "Colina de la vida" de León Gieco, contagiando con su canto a todos sus compañeros.En una de sus cartas, del 27 de abril, escribió a su familia:"Islas Malvinas (¡Argentinas!): Quédense todos tranquilos que el Soldado Araujo monta guardia por la Argentina (la de todos), próspera y soberana y que es fiel a su juramento".Araujo falleció en el más encarnizado combate terrestre entre las fuerzas argentinas y británicas en Monte Longdon, en actitud de servicio para la compañía B de la que formaba parte, el 11 de junio de 1982 a los 19 años.Venía con los elementos de rancho, caminando y apenas cubriéndose entre las piedras cuando un proyectil explotó cerca de él causándole la muerte en forma instantánea.Quien fuera jefe del sector dio este testimonio: "A las ocho de la mañana del día doce habíamos regresado 78 hombres de los 278 que participaron en la batalla de Monte Longdon. Los otros estaban muertos, heridos o prisioneros del enemigo. Asistí a ejemplos formidables de valor. El RI 7 no tuvo un solo desertor. Y lucho hasta el fin. Ninguno de los oficiales o soldados fueron muertos por la espalda".Los restos de Elbio Eduardo se encuentran en el sector este del cementerio argentino de Darwin. El acta de defunción Nº 235 extendida en la ciudad de Buenos Aires por el Registro del Estado Civil el 8 de octubre de 1982 lo da por fallecido el día final de los combates, 14 de junio de 1982.Su nombre está inscripto en el muro oeste, placa 2, línea 6 del cementerio. También figura su nombre en la placa 2, primera línea, del monumento nacional a los caídos en la gesta del Atlántico Sur sito en la plaza San Martín de Retiro.Tras su muerte fue ascendido. Se le otorgó la condecoración "La Nación Argentina al muerto en combate". La ciudad de La Plata lo recuerda en el monolito de homenaje de la provincia junto a otros tres hijos de Berazategui.Se le erigió el primer busto del país a un soldado en su ciudad natal en la Plazoleta "Malvinas Argentinas" ubicada frente a la estación de ómnibus. En Arana, lugar donde se reubicó el regimiento, se ha plantado un roble y al pie una cruz en su nombre.La que aporta la información es su hermana María Fernanda Araujo quien aduce que viajar a las Islas Malvinas fue una experiencia incomparable. Ya que al llegar a Monte Longdon el 18 de Marzo de 2005 y ubicarse al pie del mismo, percibió cómo no podía articular los músculos de su cara del intenso frío, lo que la condujo a pensar en el inconmensurable valor que tuvo su hermano al soportar las inclemencias climáticas, entre otras.También reflexionó sobre la experiencia de su hermano y lo considera un héroe aún estando vivo, ya que asistiendo a una situación tan crítica, seguía convencido de defender su patria, tal como lo asevera en las cartas. Se sintió extremadamente orgullosa por el coraje que él tuvo. No encuentra palabras para describir la experiencia.Con información de la Fundación No Me Olvides