Según Fecier, el 70% de la producción está afectada y muchos productores ya no podrán recuperar esta temporada.

 

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Es alarmante la sequía en nuestra zona", dijo ayer el titular de la Federación del Citrus de Entre Ríos (Fecier) Fernando Borgo, al referirse al estado de la producción citrícola en los departamentos Federación y Concordia, que como el resto de la provincia y parte del país sufren un grave déficit hídrico."Recorrí algunas quintas de la zona y realmente hay productores que se encuentran en una situación muy crítica; y otros que por más que llueva ya no recuperarán esa producción, por lo que este año esa gente tiene la producción perdida; si bien algo de alivio cayó el fin de semana ese agua de lluvia no alcanza", sostuvo el dirigente.En declaraciones que reproduce el sitio oficial de la federación, a instancias de declaraciones formuladas al programa radial Tal Cual de Chajarí, Borgo señaló: "Hace un tiempo venimos gestionado un encuentro con los intendentes de la zona para coordinar distintas tareas entre la institución y los municipios más vinculados al citrus porque entendemos que si aunamos fuerzas se consiguen mejor las cosas".En ese sentido, adelantó que el viernes llegará a esa zona entrerriana el secretario de la Producción, Álvaro Gabás. "Tenemos pensado recorrer las quintas, algo que se está coordinando y programando en agenda. Incluso con Gabás ya estuvimos hablando y él nos comentaba la situación de la provincia para afrontar una emergencia".Borgo remarcó la necesidad de que las autoridades tomen nota de la realidad que atraviesa la citricultura, una producción insignia de la provincia. "No necesitamos preferencias, pero sí que se paren a mirar la producción: el 45% de la citricultura del país está en Entre Ríos, por lo que es un sector importante que debe ser mirado distinto, y no lo digo solo por la sequía, sino por la HLB –enfermedad que extermina las plantaciones– que es algo que aún los gobiernos no lo han tomado como deberían".Y basándose en estadísticas, dijo que en los últimos 10 años se perdió entre el 15% o el 20% de hectáreas, y miles de puestos de trabajo. Si no lo quieren mirar por el lado de la producción, que lo miren por la cuestión social", indicó.En relación a la situación de la citricultura en general, el titular de la federación puntualizó el interés que despierta esta producción en mercados europeos, árabes, o en Brasil. Sin embargo, dijo, los costos operativos merman la competitividad, y encarecen las operaciones, que no pueden prosperar.