Este lunes estará en Entre Ríos la presidenta del Senasa, Diana María Guillén, para coordinar con organismos provinciales y asociaciones de citricultores la continuidad de la lucha contra la enfermedad.

 

Una de las medidas preventivas fue el allanamiento y la destrucción de plantines producidos “a cielo abierto” en el departamento Federación, transgrediendo la normativa vigente en prevención del Huanglongbing (HLB)

 

La medida fue realizada por agentes de la Dirección Nacional de Protección Vegetal y de los centros regionales Entre Ríos y Buenos Aires Norte del Senasa, con la colaboración de Gendarmería y efectivos de la Policía Rural provincial, en cumplimiento de una orden judicial emitida por el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay.

 

Dante Grigolatto, presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos (Fecier), confirmó, la aparición de la enfermedad HLB (huanglongbing) en plantaciones cítricas de la principal zona productora del país. Los estudios que confirman este hecho fueron dados a conocer el pasado lunes en la ciudad de Corrientes, en una reunión que productores de Entre Ríos y Corrientes mantuvieron con técnicos del Senasa.

 

“En esa reunión, lamentablemente todos nos desayunamos con esta amarga noticia”, calificó Grigolatto, “y más allá que sabíamos que la enfermedad había sido encontrada en Misiones, no pensábamos que iba a llegar tan rápido a esta zona”, agregó.

 

La preocupación del sector radica en el nefasto efecto que esta enfermedad tiene en las plantas que ataca, y su rápida propagación: “El HLB es una bacteria que se transmite por savia, por material vegetal. Una vez que se infecta una planta, tenemos el insecto vector, transmisor de la enfermedad, que es un insecto muy diseminado en la zona, y que cuando se alimenta de una planta enferma, y se traslada a otra para alimentarse, llevando consigo la enfermedad”, apuntó el citricultor.

“Luego, una vez infectada, el HLB es totalmente letal para las plantas”, explicó Grigolatto, “dejándolas comercialmente improductivas”.

 

• Lucha contra la enfermedad en el territorio provincial.

 

El citricultor lamentó la aparición de la enfermedad, sobre todo por el trabajo previo realizado para evitar esta situación en la provincia. “Por el HLB, en el 2009, el Senasa prohíbe plantas nuevas a cielo abierto, determinando que todas las plantas que se produzcan, deban estar en invernadero, bajo cubierta, y solamente si vienen de material seguro provisto por ellos”.

 

“Frente a esto, hubo mucha gente que no creyó en la enfermedad”, indicó Grigolatto. “Por nuestra parte, desde la Federación del Citrus y otras asociaciones que nuclean a más de 2000 productores de la zona, hemos traído gente de todo el mundo, hecho campañas, para que se tome conciencia en la zona de este terrible flagelo”, indicó. 

 

“Pero hubo 16 viveristas de Concordia y Federación, que se negaron a acatar esa orden, e interpusieron recursos de amparo para no cumplir con la nueva normativa”.

 

“La Justicia falló finalmente en contra de estos citricultores, pero luego de varios años. Por eso, recién ahora el Senasa pudo comenzar con la destrucción de estas plantas en estos viveros”, apuntó. 

 

A la plaga HLB, actualmente se la considera internacionalmente como la enfermedad más destructiva de los cítricos, informaron desde la Federación del Citrus.

 

Los estudios destacan también que “dadas las características epidemiológicas del HLB -entre las que se destacan su período prolongado de latencia, imposibilidad de detección al momento de la infección ante la falta de síntomas, facilidad de dispersión por material de propagación cítrico enfermo y su dispersión local por Diaphorina Citri presente en el país-, la única forma de producir plantas cítricas sanas es bajo un esquema de certificación bajo cubierta”.