Un procedimiento ordenado por un juez federal de Capital Federal en un depósito fiscal de la zona oeste de Rosario detectó una novedosa modalidad para el contrabando de cocaína al exterior: la sustancia iba disimulada en un cargamento de arroz partido, insumo que se utiliza como alimento para animales, e impregnada en los granos del cereal. 

 

 

La operación es parte de un procedimiento mayor que implicó la detención de nueve ciudadanos colombianos y cuatro argentinos, entre ellos un médico oncólogo rosarino afincado en la zona norte. 

 

La partida hallada en Rosario no alcanzó a llegar al puerto local de donde, según la documentación del despachante de aduanas, debía ser embarcada. La acción en Rosario fue concretada el jueves pasado en el depósito fiscal Binder, ubicado en Calle 1721 (ex Biedma) 7916, en cercanías de la antena de Televisión Litoral. A las 17 de ese día una importante dotación de Gendarmería Nacional y empleados de Afip-Aduana ingresaron al primer galpón del depósito con perros adiestrados para inspeccionar una partida de 920 bolsones de arroz partido. 

 

La orden del operativo había sido impartida por el juez federal Nº 12, Sergio Torres, con sede en los tribunales porteños de Retiro. Merced a una pesquisa de varios meses que incluyeron abundantes escuchas telefónicas tomadas en tiempo real, el magistrado descubrió una organización que había desarrollado un original método para camuflar la droga. Este proceso consistía, según fuentes judiciales, en recubrir los granos de arroz con cocaína líquida pulverizada con aerosoles, la que al adherirse por fuera retomaba un estado sólido que hacía posible su posterior recuperación en destino. Entre los detenidos en Rosario hay un médico oncólogo identificado como Gabriel Esteban Z. y su hijo Nicolás. 

 

El operativo se hizo en tres casas intercomunicadas ubicadas en Víctor Mercante 1135, 1137 y 1141, donde se presume se embebía la cocaína en el arroz, y en Florida 191, también de Rosario. En esta ciudad además fueron detenidos Juan Alberto B. y el ciudadano colombiano Jorge Elises R.C. En la primera de las viviendas fue detenido el colombiano R.C. aunque la casa pertenece al médico oncólogo según los pesquisas. En el depósito. En tanto, el operativo en el depósito fiscal fue el eslabón principal del operativo. Los pesquisas actuaron entre las 17 del jueves y la 1 de la madrugada del viernes según publicó La Capital en su edición del domingo. 

La mercadería había llegado el martes al galpón supuestamente procedente de Entre Ríos y estaba a la espera de ser exportada, con permiso oficializado por un despachante, aunque sin intervención de la Aduana. Los empleados de Narcotráfico de Afip-Aduana fueron directamente con instrucciones a requisar los 920 bolsones. En ese marco uno de los empleados detectó una bolsa con una consistencia distinta y requirió abrirla. Allí, sellada en otra bolsa y envuelto en un paño de arpillera untado en grasa, como para disimular el olor que detectan los perros, estaba la cocaína impregnada en el arroz. Era un total de 5 kilos. 

 

La firma exportadora del cereal tiene el nombre Euroexport y el destino del cargamento era la República de Guinea Bissau, en Africa meridional, sobre el océano Atlántico, lo que se presume un puente intermedio con destino a Europa. La cantidad exacta de droga incautada a la organización era imprecisa hasta ayer. Fuentes de fuerzas federales indicaron a este diario que son 20 kilos en total pero solamente 5 eran los que se iban a despachar desde Rosario, aunque la mercadería no llegó al puerto. Con base en Nordelta. 

 

La organización que investiga el juez Torres tiene su cabeza en el exclusivo country Nordelta, en el partido de Tigre del conurbano bonaerense, donde se hicieron al menos diez allanamientos. Allí fueron detenidos varios ciudadanos colombianos. En total fueron dieciocho allanamientos en los que se incautaron cuatro vehículos y una importante cantidad de cocaína. Además fueron decomisados cinco millones de pesos en efectivo y moneda extranjera. Y entre los detenidos argentinos está incluido un abogado al que se supone agente de lavado de activos de la organización presunta. Por eso los documentos secuestrados fueron girados a la Procuraduría de lavado de activos (Procelac) y la Unidad de Investigación Financiera (UIF). 

 

El depósito fiscal donde se halló la droga, un local habilitado donde hay control aduanero tanto para recibir mercadería de importación como para almacenar cargas de exportación, pertenece a dos socios. Uno es un hombre ligado al automovilismo a quien, según dijeron fuentes de la Justicia Federal, se lo presume testaferro de un empresario de Villa Gobernador Gálvez cuyo nombre no trascendió. Finalmente, hay que aclarar que al ser Rosario extraña jurisdicción en la investigación del juez federal porteño Torres, los operativos locales fueron autorizados por el juez federal Carlos Vera Barros, con intervención del fiscal Marcelo Di Giovanni.